Miles de madrileños se sentirán raros al dejar de llevar encima la clásica tarjeta roja de transporte y cambiarla por el nuevo sistema digital. Pero el nuevo abono transporte no solo permitirá montarse en el Metro, el autobús o el Cercanías, sino que permitirá realizar muchas más funciones sin necesidad de una tarjeta física.
Desde ahora, los usuarios del abono transporte pueden validar sus viajes directamente con el teléfono móvil gracias a la aplicación Mi Tarjeta Transporte, impulsada por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM). Una medida que supone un nuevo paso en la modernización del sistema y que busca facilitar la experiencia diaria de los más de tres millones de viajeros que utilizan la red pública.
¿Qué cambia para los usuarios del abono transporte?
El nuevo sistema permite digitalizar el abono mensual en el móvil, de modo que ya no sea necesario llevar la tarjeta física encima. Para hacerlo, es imprescindible disponer de un dispositivo Android 9.0 o superior, tener activada la tecnología NFC e instalar Google Wallet.
Para utilizarla el usuario solo tiene que acercar su tarjeta física al teléfono móvil y seguir los pasos indicados en la aplicación para transferir el título al soporte digital. Una vez completada la operación, la tarjeta física queda automáticamente bloqueada, por lo que solo podrá utilizarse el formato digital.
A partir de ese momento, bastará con acercar el móvil a los tornos del Metro o a los lectores de los autobuses urbanos e interurbanos, metros ligeros y Cercanías para validar el viaje.
Más funciones en un mismo sistema
La aplicación Mi Tarjeta Transporte no solo permite llevar el abono en el móvil. También integra otras utilidades relacionadas con la gestión del transporte público.
Entre sus funciones principales destacan:
- Consulta y recarga de la tarjeta transporte física.
- Gestión de la tarjeta virtual.
- Acceso al área personal para registrar la tarjeta bancaria.
- Consulta de facturas y mensajes enviados por el Consorcio.
- Información sobre oficinas de gestión y horarios.
Además, el sistema ya era compatible con algunos billetes multiviaje y se prevé que progresivamente se incorporen otros títulos como la tarjeta infantil, la tarjeta azul o los abonos anuales de empresa.
Una vez activado el abono en el móvil ya no se puede usar la tarjeta física
La digitalización no es opcional en cuanto a su uso simultáneo: una vez que el abono se activa en el móvil, la tarjeta física deja de funcionar. El usuario debe elegir entre uno u otro formato.
Desde la Comunidad de Madrid consideran que esta transición responde a la evolución natural de los servicios públicos, en una línea similar a la que han seguido los pagos bancarios o la administración electrónica. El objetivo es reducir trámites, aumentar la seguridad (gracias a unir la tarjeta a un único dispositivo) y facilitar la gestión en caso de pérdida o cambio de terminal.
Hacia un transporte más moderno y conectado
La implantación del abono digital forma parte de un plan más amplio de modernización tecnológica del transporte madrileño. En los próximos años se prevé avanzar hacia sistemas de pago inteligente capaces de calcular automáticamente la tarifa más ventajosa según los desplazamientos realizados.
Con esta medida, Madrid se suma a otras grandes capitales que ya permiten viajar sin soporte físico, consolidando un modelo de transporte más ágil, digital y adaptado a los nuevos hábitos de los ciudadanos.