Las vacaciones (o días de asueto) del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en La Mareta en plena crisis migratoria en la Ciudad Autónoma de Ceuta están generando reacciones entre los partidos de la oposición. Uno de ellos, el Partido Popular (PP) que ya habló por medio de Alma Ezcurra y ahora lo hace en boca de su líder, Alberto Núñez Feijóo. Este señala directamente al jefe del Ejecutivo, a quien ha acusado de “permanecer ausente e inerte” durante este tiempo en el que los ceutíes reclamaron su presencia y ayuda.
“El Gobierno de Pedro Sánchez está desarrollando un programa destituyente que no ha votado nadie, con el que pretende debilitar la Nación, el Estado y algunas de las principales instituciones españolas”, ha dicho. El secretario general de los populares ha estado en un acto en Ribadeo, en su Galicia natal, donde se ha recordado la figura del expresidente del Gobierno Leopoldo Calvo - Sotelo. Durante sus palabras, contrapuso el espíritu de reconciliación que había en la transición con el momento político actual.
“Parecemos un Gobierno que va contra la Nación y el Estado”, aseguró Feijóo, para quien “el Ejecutivo ha comenzado un proceso de ruptura con el sistema constitucional de 1978”. La intención sería cambiar el Estado de las autonomías por un “modelo plurinacional de carácter confederal” y para ello está promoviendo una “mutación constitucional por la puerta de atrás” sin tener mayoría parlamentaria ni social.
También ha lanzado una advertencia, igual que hiciera hace unas semanas el Parlamento y es que “es imposible gobernar sin unos Presupuestos Generales del Estado (PGE)” y con un uso “abusivo” del Real Decreto Ley. Esto provoca más polarización, un deterioro institucional y la “quiebra” del sistema de garantías jurídicas.
Un Gobierno “ausente” en la crisis de Ceuta
El líder de la oposición señaló que el Gobierno ha colocado al Estado a servicio de “camarillas” y que pretende conseguir ventajas políticas y electorales por medio de potenciar la desigualdad entre los ciudadanos. Ha criticado la actitud de varios de los ministros, especialmente de Óscar Puente, titular de la cartera de Transportes, de quien ha resaltado que “se comporta de un modo tabernario, insultando a los adversarios e incluso a ciudadanos particulares”.
Censuró que se haya llegado a “un hecho sin precedentes” al señalar a la Corona (Puente recriminó al Rey Felipe VI que se hiciera una fotografía con un conocido periodista tuitero). Y es que la Casa Real, junto con el poder Judicial, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la sociedad civil, forman parte de los poderes fundamentales para la defensa del país. Tuvo palabras también para la ausencia de Sánchez en la crisis de Ceuta y calificó su actitud como “indiferente, ausente e inerte” ante los intereses, seguridad, integridad y soberanía española.
“¿Alguien podría imaginar a Calvo-Sotelo grabando un vídeo en Tiktok sobre sus canciones favoritas del verano desde un sofá de La Moncloa mientras se ocupa parte del territorio español?”, preguntó. “No deberíamos tomar a broma la actitud de este Gobierno por más que a menudo nos parezca ridícula”.
El PP se presenta como “una línea de defensa” del Estado
Alberto Núñez Feijóo sostiene que la estrategia del Gobierno y de sus socios de coalición pasa por deslegitimar las instituciones, ya que pretenden una división “en dos bandos irreconciliables” convirtiendo las próximas elecciones en un plebiscito. Defendió que España no puede estar “abocada a la degradación continua” y aseguró que la política no tiene por qué seguir dando un “espectáculo bochornoso”.
Reivindicó al PP como una “línea de defensa del Estado y una formación comprometida con la concordia y la unidad de los ciudadanos españoles”. “Mi compromiso es el de recuperar la buena política en beneficio de los españoles, y mi partido es una alternativa solvente, viable, rigurosa con experiencia y realista”. Además, propone una regeneración y reconstrucción nacional basada en la Constitución de 1978, pero adaptando los principios a la realidad actual. “Hace falta que una mayoría de españoles quieran un cambio político cuanto antes”.