“Trabaja en lo que te gusta y no tendrás que trabajar ningún día”. Es un lema que toda persona ha escuchado alguna vez. A priori, parece inspirador: hay que buscar cuál es nuestra pasión y conseguir que nos paguen por ello. Si lo logramos, parece que todo está hecho, que no sabremos lo que es trabajar, pero algunos expertos no lo ven así.
Uno de ellos es Santiago Ávila, experto en liderazgo, quien advierte de que “hay frases que parecen inspiradoras pero en realidad solo pueden confundirte”, entre ellas la mencionada ‘trabaja con pasión y no trabajarás nunca’.
“La idea parece maravillosa. Encuentra algo que amas y dejarás de sentir que trabajas. El problema es que no es verdad, porque incluso cuando haces algo que te apasiona, sigue siendo trabajo y exige esfuerzo”, desmonta Ávila. Este, quiere dejar claro que, a pesar de que nos dediquemos a algo que nos gusta, vamos a encontrar días difíciles, “tareas aburridas, momentos de cansancio y problemas a resolver”.
“Pretenden hacerte creer que si algo te apasiona dejará de costarte”
El experto manifiesta que “la pasión no elimina el esfuerzo ni convierte lo difícil en fácil”. Lo que sí hace es que estés dispuesto a esforzarte porque es algo que tiene sentido para ti. Pero eso no significa que no cueste. Y lo explica con varios ejemplos: “Un deportista de élite ama su deporte, pero entrena cuando está cansado y no le apetece. Un emprendedor puede amar su proyecto, pero tendrá que tomar decisiones difíciles y atravesar momentos de incertidumbre”.
Por esta razón, Ávila explica que no debemos caer en la “mentira” de que, si tu profesión te gusta, todo será fácil. “La mentira está en que pretendan hacerte creer que si algo te apasiona dejará de costarte”. Sobre todo porque cuando se presenta una dificultad podemos pensar que quizás no es lo nuestro o que hemos perdido la pasión, cuando no tiene por qué ser así y solo quizás que “estás simplemente trabajando”.
Así, deja un consejo final a los trabajadores, para evitar que estos puedan sentirse frustrados ante este lema inspiracional que se ha ido repitiendo a lo largo de los años: “No busques algo que nunca parezca trabajo. Busca algo por lo que merezca la pena trabajar. Porque la pasión no sustituye al esfuerzo. La pasión le da un motivo al esfuerzo”.