Su padre la echa de casa de sus abuelos tras 17 años cuidándolos: heredó la vivienda y la vendió sin que ella tuviera derecho a nada

La falta de testamento dejó a la nieta sin derechos sobre la vivienda, que acabó en manos de su padre, único heredero legal.

Una mujer triste junto a una ventana |Envato
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En muchas ocasiones el reparto de una herencia se convierte en causa de conflictos entre familiares, que terminan enfrentados por los bienes del fallecido, incluso entre padres e hijos. Es el caso de una mujer francesa que ha sido obligada por su propio padre a abandonar la casa en la que pasó 17 años cuidando de sus abuelos. 

Según explica la notaria Élise Mabille, en el medio Figaro Inmobilier, a los 16 años la mujer se fue de casa tras una discusión con sus padres y se instaló con sus abuelos, provocando una ruptura de la relación paterna. Años después, falleció su abuela y el abuelo heredó todos los bienes. Durante todo ese tiempo, permaneció a su lado, cuidándolo hasta su fallecimiento.

Tras la muerte del abuelo, se abrió la sucesión y el notario confirmó que este no había hecho testamento. Esto significa, al igual que en España que el reparto de la herencia se hace de acuerdo la ley, y el único heredero forzoso del anciano era su hijo, es decir, su padre, quien heredó la totalidad del patrimonio, incluida la vivienda familiar.

Sin testamento, la nieta no tenía derecho a nada

A pesar de haber vivido allí casi dos décadas, la nieta no tenía ningún derecho legal sobre la casa. Su padre, ya propietario, decidió vender el inmueble y le pidió que abandonara la vivienda. “Fue muy difícil cuando tuvimos que comunicárselo”, explica la notaria.

Aunque le permitió quedarse dos meses para encontrar otro lugar donde vivir, la ley le daba incluso la posibilidad de exigirle una compensación económica por ocupar la vivienda tras el fallecimiento. “Desde el momento de la muerte, ella estaba en su casa, porque ocupaba exclusivamente una propiedad que le pertenecía”, señala la experta.

Finalmente, tuvo que marcharse y la vivienda fue vendida por 150.000 euros, cerrando así una etapa marcada por el vínculo familiar, pero sin respaldo legal.

Un testamento habría cambiado completamente la situación

La experta explica que este desenlace podría haberse evitado fácilmente con una planificación sucesoria adecuada. Los abuelos podrían haber redactado un testamento designando a su nieta como heredera de la vivienda, lo que le habría permitido convertirse en propietaria.

No obstante, esta decisión habría afectado a la legítima del hijo, que como heredero forzoso tiene derecho a una parte mínima de la herencia. En ese caso, podría haber reclamado mediante una demanda de reducción para recuperar su parte legal.

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