Una eléctrica reclama a un jubilado de 85 años una deuda de 685 euros y le manda cobradores: termina admitiendo que era ella quien le debía 1.510 euros

Reclamaron al hombre una deuda que no tenía e incluso la pusieron en manos de una agencia de cobro, pero era la empresa la que debía dinero al jubilado.

Una imagen del jubilado |ABC News
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Los errores en las facturas de la luz pueden provocar reclamaciones de cantidades que los clientes no reconocen e incluso terminar con supuestas deudas en manos de agencias de cobro. Es lo que le ocurrió a un jubilado australiano de 85 años, que comenzó recibiendo una carta en la que la compañía reconocía que le había cobrado de más 10.763 dólares australianos (unos 6.584 euros) y terminó recibiendo cartas de cobradores exigiéndole dinero.

El hombre había dado de baja su contrato con la compañía unos meses antes porque el coste de la facturación había aumentado mucho. Por este motivo le sorprendió que, sin ser ya cliente, la compañía le notificara que había detectado un importante cobro excesivo en su cuenta. Según explican desde ABC News, la eléctrica aseguraba que había “identificado un error que provocó un cobro excesivo en la cuenta”, pedía disculpas y le indicaba que podía solicitar un reembolso.

Pero antes de que pudiera hacerlo, pedir que le devolvieran dicho dinero, comenzaron a llegar nuevas comunicaciones de la compañía y en cada una de ellas le informaban que la cantidad que tenían que devolverle se iba reduciendo hasta que ya no quedó en nada. 

Pasó de que la compañía le debiera dinero a deberlo él

Dos meses después de recibir la primera notificación de la empresa, el jubilado recibió la noticia de que había pasado de que le tuvieran que devolver dinero a ser ahora él quien lo debía. El crédito, según la compañía de electricidad, se había transformado en una deuda de 1.120 dólares australianos (unos 685 euros).

Para colmo, una agencia de cobro comenzó también a enviarle cartas en nombre de la compañía exigiéndole el pago de la supuesta deuda. “Lo he pasado muy mal... cuando tienes una empresa tan grande que intenta hundirte”, aseguró el pensionista.

Como las cantidades que les estaban reclamando no le cuadraban, decidió, junto a su hija, llevar el asunto ante el defensor del consumidor, y después de varias reclamaciones consiguieron que la deuda se redujera a 171 euros. El anciano pensó en pagarla para terminar con el asunto, pero su hija no quiso rendirse porque pensaba que “había algo más detrás de todo esto”.

Para seguir adelante con la reclamación, revisaron entre padre e hija todas las facturas antiguas que tenían para intentar encontrar de dónde había salido la deuda, pero no encontraron nada que lo justificara. Lo que sí descubrieron es que los importes de las facturas eran demasiado altos, y más teniendo en cuenta que el anciano tenía en casa 30 paneles solares.

“Llegué a un punto en el que pensé: no les debo dinero, así que me voy a quedar en mi casa y les diré que no les debo ese dinero”, explicó.

La compañía reconoció que era ella quien debía dinero al jubilado

Finalmente, tras meses de reclamaciones, la compañía eléctrica reconoció que el jubilado tenía razón y que no debía ningún dinero a la compañía, sino que le habían cobrado al pensionista 2.470 dólares australianos de más, aproximadamente 1.510 euros.

La empresa se disculpó por el error que habían tenido en la facturación y explicó que el problema se había producido durante un ajuste de la cuenta debido a un error humano que provocó que se enviaran importes incorrectos a algunos clientes.

“Lamentamos profundamente la confusión causada”, señaló la eléctrica, que aseguró que estaba trabajando para devolver la cantidad correcta y resolver el problema.

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