Un productor californiano de melocotón, o ‘durazno’, como se le suele decir en América Latina, se verá obligado a quitar todos sus árboles o melocotoneros de 9 años debido a la quiebra de las plantas procesadoras que le compraban casi todo el producto, ‘Del Monte Foods’. El cierre de estas plantas ha desatado una crisis entre los agricultores que cultivaban durazno de la zona.
Después del cierre de una de las principales plantas procesadoras del estado, decenas de agricultores se quedaron básicamente sin compradores para sus cosechas y ahora tendrán que hacer frente además a pérdidas millonarias.
Sarb Johl es uno de ellos, un agricultor de Marysville, en el condado de Yuba, que tendrá que arrancar sus árboles ‘Ross Cling’ de 9 años, plantados en un terreno de 20 acres (8 hectáreas), después de perder el contrato que mantenía con la empresa antes mencionada.
Las plantas procesadoras fueron a quiebra y cerraron
El pasado mes de julio de 2025, Del Monte Foods tuvo que solicitar la protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 de su país. Esto provocó la liquidación de activos, incluida la planta de enlatado de Modesto, considerada un centro clave para la recepción y procesamiento de melocotones, peras y albaricoques en California.
El cierre de esa instalación dejó sin trabajo a 600 empleados permanentes y a otros 1.200 trabajadores temporales, según publicó Yahoo Finance. Pero quienes también notaron el efecto del cierre definitivo fueron los cientos de agricultores que dependían de esa estructura industrial para comercializar su producto.
“Todavía no recuperamos la inversión”, explicó Johl al diario Sacramento Bee. El agricultor recordó que un huerto de este tipo requiere años de desarrollo antes de generar ganancias. Según detalló, los árboles tardan alrededor de tres años en producir fruta y luego ofrecen cosechas rentables durante apenas cinco o seis temporadas.
El colapso de los contratos con Del Monte
Gran parte de los productores de la región tenían acuerdos a largo plazo con Del Monte que alcanzaban más de 550 millones de dólares (unos 510 millones de euros). Según Yahoo Finance, el gasto que supone ahora por cada media hectárea cultivada podría llegar a los 12.500 dólares (unos 11.600 euros aproximadamente). Y es que el panorama ha cambiado del todo, ya que de las 74.000 toneladas que se procesaban el año pasado, ahora solo quedan dos plantas operativas en Lodi y Oroville. Por lo que apenas podrán llegar 24.000 toneladas para ser procesadas, condenando al resto de la cosecha a pudrirse en los campos.
Aunque los duraznos Ross Cling son ideales para el enlatado por su firmeza, Pacific Coast Producers no tiene interés en nuevas plantaciones. Como bien resumió Johl: "En este negocio uno cultiva lo que el procesador necesita. Si ya no lo necesitan, entonces sobran los duraznos".
Impacto social y ayudas del Gobierno
Esta crisis también afecta directamente a camioneros, jornaleros y empresas de servicios. Por eso, legisladores de California han solicitado ayuda urgente a la administración Trump para compensar las pérdidas de la quiebra. Asimismo, el Departamento de Agricultura ya aprobó 9 millones de dólares (unos 8,3 millones de euros) para financiar la eliminación de plantaciones. Pese a todo, California sigue liderando la producción nacional con hasta 550.000 toneladas anuales.