Estamos a comienzos de año y son muchos los conductores que se preguntan qué cambia y qué no con la entrada del nuevo año en el reglamento de circulación respecto al año anterior. Tras el revuelo con la baliza V16, que finalmente será obligatoria en 2026 pero habrá un margen de implementación inicial, ahora la DGT viene a recordar una normativa que también será obligatoria este año: circular con la ITV en regla.
Pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en España va mucho más allá de un simple trámite burocrático. Se trata de una obligación legal (salvo en algunas excepciones), controlada por el Ministerio de Industria y Turismo, cuyo objetivo principal es comprobar que los vehículos pueden circular de forma segura por la carretera.
Durante la inspección se analizan elementos clave para la seguridad, como el estado de los neumáticos, el sistema de frenado, las emisiones contaminantes o el correcto funcionamiento de las luces.
En este contexto, el Gobierno ha anunciado un endurecimiento de los controles en todo el país. La Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá en marcha revisiones individualizadas para detectar a los vehículos que circulen sin la ITV en vigor.
La finalidad de estas actuaciones es clara: reducir los accidentes de tráfico y garantizar que todos los coches cumplan los requisitos mínimos de seguridad exigidos por la normativa.
Advertencia de la DGT para conductores con ITV caducada
La principal novedad es la aplicación de una política de tolerancia cero para quienes circulen con la ITV vencida. Desde la DGT insisten en que pedir cita no exime del cumplimiento de la ley: “No se puede circular con la ITV caducada, aunque se haya solicitado una cita posterior a la fecha de caducidad”.
Esto significa que el vehículo pasa a ser ilegal desde el mismo día en que expira la inspección. Además, la etiqueta de la ITV debe estar correctamente colocada en el parabrisas; su ausencia puede dar lugar a que la Guardia Civil detenga al conductor e inicie un expediente sancionador. El organismo de tráfico ha sido tajante al respecto, señalando que “evitar la ITV constituye un delito”.
Para los conductores, esta situación obliga a planificar con antelación la revisión y no apurar los plazos. Circular sin la ITV en regla no solo supone un riesgo legal y económico, sino que también compromete la seguridad propia y la de otros usuarios de la vía.
Multas por ITV caducada: hasta 500 euros y retirada de puntos
Las consecuencias económicas de incumplir la ITV pueden ser severas. Conducir con la inspección caducada conlleva una sanción de al menos 200 euros y la pérdida de tres puntos del carnet. Si el retraso supera el año, la multa puede alcanzar los 500 euros.
Por este motivo, la DGT subraya la importancia de respetar los plazos. De hecho, los datos oficiales indican que en 2022 circular con la ITV caducada o desfavorable fue una de las infracciones más frecuentes en las carreteras españolas.
Motivos habituales para no pasar la ITV
La inspección no se limita a revisar documentación, sino que evalúa el estado real del vehículo. Uno de los fallos más comunes que provoca un resultado negativo está relacionado con el sistema de alumbrado. Luces fundidas, mal reguladas o que no funcionan correctamente suelen ser causas recurrentes de suspenso.
Por ello, se recomienda comprobar antes de acudir a la ITV todas las luces del vehículo: posición, cruce, largas, freno e intermitentes. Esta sencilla revisión puede evitar un resultado desfavorable y, sobre todo, reducir el riesgo de accidentes. También es fundamental mantener los faros limpios y en buen estado.
Circular con la ITV caducada deja de tener margen de justificación: ni disponer de cita previa ni alegar desconocimiento servirá como excusa. Las inspecciones serán exhaustivas, vehículo por vehículo, con sanciones elevadas y posibles problemas adicionales con las aseguradoras.

