El conflicto bélico en Oriente Medio ya ha empezado a tener consecuencias en España, concretamente en los mercados energéticos y financieros, con posibles efectos sobre la economía europea y, en particular, sobre el mercado hipotecario.
El encarecimiento del petróleo y del gas amenaza con reactivar las presiones inflacionistas y condicionar así la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). En caso de darse este escenario, el euríbor, que es el principal índice de referencia para calcular los intereses de las hipotecas variables, podría repuntar y encarecer la financiación de la vivienda.
Laura Martínez, portavoz del comparador hipotecario ‘iAhorro’, ha advertido de que el impacto sobre el mercado inmobiliario dependerá en gran medida de la duración del conflicto. “Lo que está sucediendo ahora mismo tiene un claro efecto negativo en el mercado de la vivienda y, por tanto, en el hipotecario. Pero va a depender mucho de la duración del episodio bélico”, señala.
Cómo puede afectar al bolsillo de los hipotecados
Teniendo en cuenta que el petróleo ha registrado subidas en torno al 10% en las últimas jornadas, el impacto en las hipotecas no es inmediato, pero sí fácil de entender. Si la energía se encarece durante un tiempo, también lo harán otros bienes y servicios y aumentará la inflación. En ese caso, el Banco Central Europeo podría mantener los tipos de interés altos durante más tiempo o incluso volver a subirlos para contener esa subida de precios.
“Si esta situación se mantiene y el petróleo sigue subiendo, eso acabará reflejándose en una inflación más alta. Y si la inflación vuelve a repuntar, el BCE tendría que olvidarse de posibles bajadas de tipos y podría incluso verse obligado a subirlos”.
El euríbor, que actualmente se sitúa en el entorno del 2,2%, se reflejaría rápidamente en sus valores diarios y mensuales. Un incremento de medio punto porcentual podría suponer entre 50 y 100 euros adicionales al mes en la cuota de una hipoteca media.
Así, para quienes ya tienen una hipoteca variable,se traduciría en cuotas más altas, mientras que para quienes están pensando en comprar una vivienda, el coste de financiación podría encarecerse justo antes de firmar la operación.
Un mercado tensionado por los precios
La posible subida de los tipos llega en un momento en que el mercado de la vivienda en España estaba fuerte. Varios informes del sector preveían que los precios podrían subir entre un 5% y un 8% en 2026, impulsados por una demanda alta y por la falta de viviendas en algunas zonas.
Sin embargo, la gran pregunta es si el mercado podrá seguir creciendo si los bancos ponen más dificultades para dar hipotecas o si estas se encarecen. “Si acceder a una hipoteca se vuelve más difícil y caro en un momento en el que los precios ya están altos, eso puede frenar el mercado”, explica Laura.
El precedente de la guerra de Ucrania
En este sentido, la guerra de Ucrania ofrece un ejemplo reciente de lo que puede ocurrir. En 2022, el encarecimiento del gas y el petróleo disparó la inflación en la zona euro y obligó al Banco Central Europeo a subir los tipos de interés hasta el 4%. El euríbor, que estaba en negativo a comienzos de ese año, superó el 4% en 2023. Así, el resultado fue que las hipotecas variables se encarecieron y la compraventa de viviendas se frenó.
Cuando la inflación empezó a moderarse, el BCE redujo los tipos en 2024 hasta situarlos en torno al 2%, y el euríbor bajó progresivamente hasta niveles cercanos al 2,2%. “Igual que pasó con la guerra entre Ucrania y Rusia, si el conflicto en Oriente Próximo se prolonga, podríamos ver un efecto parecido, con hipotecas más caras y un mercado de la vivienda más lento”, concluye.

