La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha defendido este jueves la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) en un 3,1% para 2026, pactada entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, y ha criticado la oposición de las organizaciones empresariales a mejorar las retribuciones más bajas. A juicio de la entidad, la postura de la patronal carece de fundamento económico en el actual contexto de crecimiento de los beneficios empresariales.
En un comunicado, UPTA subraya que durante 2025 los beneficios de las medianas y grandes empresas aumentaron en más de un 7%, un dato que, según la organización, debilita los argumentos contrarios a la actualización del salario mínimo.
"La persistente reticencia de la patronal a mejorar los salarios más precarios carece de justificación económica, especialmente en un contexto en el que, durante el año 2025, los beneficios de las medianas y grandes empresas se han incrementado en más de un 7%", señala el escrito.
Las patronales han rechazado el incremento del SMI y lo han calificado de “trampa”, al considerar que el acuerdo alcanzado con los sindicatos incluye la no compensación y absorción de complementos salariales, lo que, en su opinión, altera el marco de la negociación colectiva. Frente a estas críticas, UPTA insiste en que la redistribución de la riqueza y la mejora de los salarios “son un elemento clave” para consolidar el crecimiento económico y garantizar que sus beneficios alcancen al conjunto de la sociedad.
La organización ha afirmado que esta subida del SMI "no supone ningún problema" para los autónomos empleadores, puesto que la mayor parte de los más de 450.000 autónomos con asalariados a su cargo ya abonan salarios por encima del SMI, evidenciando sus diferencias con CEOE y Cepyme.
Además, recuerda que el tejido autónomo ha demostrado en los últimos años “una capacidad de adaptación responsable y comprometida” con el empleo de calidad.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, defendió que el aumento del salario mínimo “es una medida necesaria y responsable que contribuye a reducir la desigualdad y a fortalecer la cohesión social”, y advirtió de que el crecimiento económico no puede producirse “de espaldas a quienes sostienen la economía con su trabajo diario”.