Llegar a la edad de jubilación no significa necesariamente querer dejar de trabajar. Mientras algunas personas esperan ese momento para retirarse, otras deciden continuar en el mercado laboral por motivos económicos o, simplemente, porque disfrutan de su empleo. Es lo que le ocurre a una trabajadora australiana de 64 años que lleva cuatro años trabajando en un McDonald’s y asegura que todavía no está preparada para jubilarse.
La mujer había trabajado durante 22 años en una panadería de una zona rural del sur de Australia, pero durante la pandemia de la COVID-19, decidió dejar aquel empleo. Unos meses más tarde comenzó a acudir habitualmente junto a una amiga al McDonald’s de su ciudad hasta que les propusieron incorporarse a la plantilla. La oferta sorprendió a las dos mujeres, que en aquel momento ni siquiera estaban buscando trabajo.
Según explicó la mujer en el medio ABC Riverland, los responsables del establecimiento consideraban que su edad podía ser una ventaja, porque pensaban que podían aportar experiencia al equipo, y por esto decidió aceptar la propuesta y “asumir el reto”.
Empezó a trabajar en McDonald’s y sus compañeros más jóvenes acabaron llamándola ‘Nanny’
Cuando comenzó a trabajar en McDonald’s en 2021, lo que más dudas le generaba era cómo encajaría en una plantilla formada, en su mayoría, por trabajadores mucho más jóvenes.
Cuatro años después, esa preocupación había desaparecido porque aseguró que se había convertido en una más del equipo y que sus compañeros la habían apodado cariñosamente con el apodo de ‘Nanny’, abuela en inglés.
Su trabajo en el restaurante también le ha permitido vivir experiencias que no esperaba cuando aceptó aquel puesto. Hace unos años, participó en una campaña publicitaria de de la cadena de hamburgueserías que se emitió durante partidos de la liga australiana de fútbol y su imagen apareció en algunos folletos.
Para la trabajadora, aquella campaña sirvió también para lanzar un mensaje sobre la edad de las personas que pueden trabajar en este tipo de establecimientos. “Esto demuestra que no hace falta tener 14 años para anunciar que las generaciones mayores son bienvenidas”, señaló.
Su hija trabajó en el mismo McDonald’s y ahora comparte empleo con su nieto de 16 años
Con el paso del tiempo, trabajar en el McDonald’s de su ciudad se ha convertido en una especie de tradición familiar. Su hija ya había trabajado en ese mismo restaurante durante sus años escolares, a finales de la década de 1990, y ahora es su nieto Noah, de 16 años, quien también se ha incorporado a la plantilla, por lo que abuela y nieto coinciden trabajando en el mismo establecimiento.
Pese a que reconoce que piensa “mucho” en la jubilación, por el momento está contenta de seguir trabajando y no tiene intención de dejarlo de forma inmediata. Considera que mantenerse activa le permite seguir aprendiendo y relacionándose con otras generaciones. “Estás ayudando a los demás, pero también te estás ayudando a ti mismo y estás ampliando tus horizontes y tus conocimientos”, explicó.