El Ministerio de Transformación Digital y Función Pública pondrá en marcha en la primera quincena de abril la jornada laboral de 35 horas semanales en la Administración General del Estado (AGE), culminando así una reivindicación histórica de los sindicatos y una promesa pendiente desde 2022. La medida, anunciada por el ministro Óscar López, afectará a unos 220.000 empleados públicos y se aplicará mediante una resolución que previsiblemente se aprobará tras la Semana Santa .
Tras el apoyo de CCOO anunciado en la mañana de este viernes, el resto de sindicatos relacionados con lo público, UGT y CSIF, han respaldado igualmente la implantación de la nueva jornada laboral para el personal de la AGE. El acuerdo llega tras una negociación en la Mesa de la Administración General del Estado en la que CSIF ha aceptado también finalmente tras poner como condición que la medida alcanzara a otros colectivos que antes no estaban incluidos. Finalmente la jornada se aplicará a todo el personal de la AGE, como pedía este último sindicato.
Un reducción de 109 horas con la nueva jornada
La nueva jornada supondrá un cómputo anual de 1.533 horas, lo que implica una reducción de 109 horas respecto al régimen actual, equivalente a un recorte semanal de dos horas y media . Además, el acuerdo establece que la medida se extenderá a todos los ámbitos de la AGE, incluidos sectores inicialmente excluidos como Instituciones Penitenciarias, personal sanitario o educativo, respondiendo así a una de las principales demandas sindicales .
La implantación no será inmediata ni uniforme. El Ministerio prevé un despliegue progresivo, que deberá negociarse en cada ámbito con mesas específicas para adaptar calendarios laborales, turnos y condiciones particulares. “Hay que hacer una implantación progresiva”, subrayó la secretaria general de CCOO en la AGE, Montserrat Gómez .
El Ejecutivo insiste en que la reducción de jornada se llevará a cabo sin merma en la calidad de los servicios públicos. Para ello, se contemplan ajustes en la planificación y dimensiones de las plantillas, así como la adaptación de jornadas especiales, tales como las de dedicación intensiva o los horarios de verano, al nuevo marco de 35 horas .
En paralelo, los sindicatos han vinculado el éxito de la medida a la aprobación de una nueva Oferta de Empleo Público (OEP) que refuerce las plantillas. Desde UGT advierten de que vigilarán que la reducción de jornada no se traduzca en una sobrecarga de trabajo ni en un deterioro de la atención al ciudadano .
La recuperación de la jornada de 35 horas en la AGE se enmarca en una tendencia ya consolidada en varias comunidades autónomas, que habían avanzado en esta dirección en los últimos años. Su extensión al conjunto de la Administración central supone un paso relevante en la homogeneización de las condiciones laborales del empleo público y reabre el debate sobre la reducción de la jornada en el sector privado, aún lejos de este umbral.