El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha calificado de “frívola” a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) por publicar el informe sobre la incapacidad temporal, asegurando que “si se lo hubieran ahorrado estaríamos mucho mejor”. Todo por la importante subida de las bajas médicas en los últimos años que ha indicado el resultado del informe.
Álvarez criticó que el organismo que preside Cristina Herrero apunte a una “deficiencia estructural” en la gestión de la incapacidad temporal y vincule el aumento del gasto a la evolución de las bajas por contingencias comunes. El representante máximo de UGT lanzó estas declaraciones en una entrevista realizada por el canal 24 Horas de TVE, con el fin de contestar a los resultados del informe, que indican que entre 2017 y 2024 la incidencia de estos procesos ha crecido cerca de un 60% y su duración media un 15%, lo que ha llevado a triplicar el gasto en la última década.
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Para el líder sindical, el enfoque del informe no es “serio” porque, a su juicio, no analiza las causas profundas del fenómeno. “Un informe hecho con inteligencia artificial, que no profundiza y que no sitúa cuáles son las causas”, censuró. Álvarez rechazó que se responsabilice implícitamente a los trabajadores del incremento de la incapacidad temporal y apuntó a la falta de medios en el sistema sanitario.
El dirigente de UGT subrayó que los servicios de salud están “infradotados” y carecen de recursos suficientes para atender patologías crecientes, especialmente en el ámbito de la salud mental. “¿Cuántos servicios de atención primaria tienen psicólogo? ¿Y cuántos psicólogos tenemos? ¿Cómo vamos a tratar las enfermedades médicas sin especialistas en esa materia?”, se preguntó. A su entender, el aumento de las bajas no puede analizarse al margen de la saturación asistencial ni de los cambios en las condiciones de trabajo.
El debate sobre la incapacidad temporal se produce en un contexto de preocupación empresarial por el impacto económico de las ausencias laborales y de presión política para contener el gasto. La AIReF ha venido alertando en los últimos años de la evolución de esta partida, mientras que los sindicatos insisten en que el foco debe ponerse en la prevención y en la mejora de la salud laboral.
Acerca de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
En este marco, Álvarez vinculó la discusión al reciente acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos para reformar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. El líder de UGT defendió que la norma, firmada esta semana, introduce elementos que no se habían actualizado en tres décadas, como la desconexión digital, la digitalización del trabajo o la salud mental.
El secretario general lanzó además una advertencia a los grupos parlamentarios ante la tramitación de la ley. “Ojito, porque igual les acusamos de que, si no se aprueba la ley, cada día hay tres personas que mueren como consecuencia de su actitud”, afirmó, en referencia a la siniestralidad laboral.
La reforma, según el sindicato, refuerza el papel de los delegados de prevención y crea figuras sectoriales y territoriales para mejorar la vigilancia. La patronal, sin embargo, se ha mostrado reticente a algunos aspectos del texto, lo que anticipa un debate parlamentario intenso en torno a los costes empresariales y al equilibrio entre control del gasto y protección de la salud de los trabajadores.
La confrontación abierta entre UGT y la AIReF evidencia que el repunte de las bajas médicas no es solo una cuestión estadística o presupuestaria, sino un síntoma de tensiones más amplias en el mercado laboral y en el sistema sanitario, cuyo abordaje requerirá algo más que un ajuste contable.