Una camarera es despedida estando de baja por maternidad por cierre del local pero en realidad era un traslado: recontrataron a toda la plantilla menos a ella y pudo reclamar por el efecto Lázaro
La empresa no tenía ninguna causa objetiva que justificara el despido, por lo que la justicia lo declara nulo. Deben readmitirla y pagarle 7.500 euros de indemnización.

