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Sara Marín, experta en microbiota: "Si cada día te despiertas a las 8 y el fin de semana duermes más, tu cuerpo necesita 72 horas en recuperar el ritmo circadiano que tú has alterado"

La especialista advierte que el sueño no se recupera y que hábitos como cenar tarde bloquean la melatonina, impidiendo la "limpieza" de toxinas cerebrales.

La especialista.
Sara Marín, experta en microbiota: "Si cada día te despiertas a las 8 y el fin de semana duermes más, tu cuerpo necesita 72 horas en recuperar el ritmo circadiano que tú has alterado" |YouTube.
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
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En nuestra sociedad, el sueño ha dejado de ser un estado pasivo para entenderse como la inversión más rentable en salud. Sin embargo, la ciencia oficial advierte que estamos saboteando este proceso con hábitos de fin de semana que el cuerpo no puede compensar. 

Sara Marín, experta en microbiota y divulgadora, ha señalado un error común: intentar "recuperar" horas de sueño despertando tarde el sábado o el domingo. Según la especialista, si el ritmo habitual se altera de forma drástica, el organismo necesita hasta 72 horas para estabilizar de nuevo sus relojes internos.

"La gente piensa que va a reparar el sueño, y no se recupera. Por dormir cuatro horas más ese día no vas a recuperar el sueño de la semana; lo que haces es joderte el sueño", afirma Marín con rotundidad. Esta inconsistencia horaria provoca lo que los médicos llaman desajuste del ritmo circadiano, afectando no solo al descanso, sino también al sistema inmune y metabólico.

El conflicto entre insulina y melatonina

Otro de los pilares del descanso saludable es la alimentación. Marín destaca un conflicto hormonal directo: "La insulina y la melatonina son enemigas; si está una, la otra no está". 

Cenar más tarde de las 21:00 horas obliga al cuerpo a priorizar la digestión, elevando la temperatura corporal y los niveles de insulina, lo que bloquea la segregación de melatonina, la hormona encargada de iniciar el sueño profundo.

Por qué el cerebro necesita dormir

La urgencia de estas recomendaciones se basa en descubrimientos científicos de 2025 y 2026 sobre el sistema glinfático. Durante la fase de sueño profundo (N3), el cerebro activa un mecanismo de "lavado nocturno" mediante el líquido cefalorraquídeo. 

Este proceso elimina proteínas tóxicas como la beta-amiloide, vinculada al Alzheimer. No dormir entre 7 y 9 horas impide esta limpieza, resultando en la "niebla mental" y el deterioro cognitivo a largo plazo.

Además de la limpieza de toxinas, la neurociencia actual describe el sueño como un "editor de vídeo" esencial para la salud mental:

  • Arquitectura de la memoria: Durante la fase REM, el cerebro transfiere datos del hipocampo (corto plazo) a la corteza (largo plazo).
  • Regulación emocional: Dormir bien permite que el sistema límbico se "reinicie", reduciendo la intensidad de experiencias estresantes y evitando la ansiedad crónica.

Dormir bien es posible

Para optimizar el descanso, las autoridades sanitarias en España recomiendan seguir pautas estrictas de gestión de luz y temperatura:

  1. La Regla de la Luz Ámbar: Eliminar luces azules de pantallas a partir de las 21:00, ya que bloquean la melatonina.
  2. El Método del Enfriamiento: Mantener la habitación entre 18°C y 20°C. El cuerpo necesita bajar su temperatura central hasta 1,5°C para entrar en sueño profundo.
  3. Ventana de cafeína: Se recomienda evitar su consumo después de las 14:00 horas debido a su larga vida media en el organismo.

Como concluye la evidencia médica, dormir no es una pérdida de tiempo, sino el mayor agente reparador y anabólico del ser humano. En palabras de los expertos: "Es el superpoder que te permite rendir al 100% mientras el resto intenta funcionar al 50%".

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