Tener una casa con jardín puede tener muchos ventajas, como la tranquilidad de vivir en una parcela independiente y disfrutar de más espacio al aire libre en casa, pero también puede generar ciertos problemas. Entre ellos puede generar problemas con los vecinos en el caso de que que las ramas o raíces de algún árbol invadan su propiedad, pero también pueden extenderse hacía la vía publica, ¿qué pasa en el caso de las ramas de árboles sobresalgan hacía la acera impidiendo, por ejemplo, caminar por ella?
Hay que tener en cuenta que la ley obliga al propietario a podar las ramas de los árboles que sobresalgan a la vía pública desde su parcela. Además, si el árbol supone un riesgo (por caída de ramas, visibilidad reducida o contacto con cables), puede exigirse su poda inmediata.
Si no lo hace, los vecinos o afectados no pueden actuar por su cuenta y podar el árbol o seto, ya que podrían causar daños a las plantas y se le podrían exigir responsabilidades legales. Lo que deben hacer es avisar el Ayuntamiento. Este puede exigir formalmente la poda al propietario del árbol e incluso actuar por su cuenta y pasarle la factura. Pero ¿qué ocurre si este no toma medidas a pesar de los avisos?
Qué hacer si el Ayuntamiento no responde
Un caso real ocurrido en Ochánduri (La Rioja) ilustra bien esta situación. En 2014, una comunidad de vecinos denunció ante el Ayuntamiento que las ramas de un árbol privado invadían la acera y tocaban el tendido eléctrico. Durante casi cuatro años, el problema persistió, con apenas una poda leve que no resolvió el problema.
Tras comprobar que el Ayuntamiento no actuaba eficazmente, los vecinos acudieron al Defensor del Pueblo, quien intervino y solicitó formalmente que se adoptasen medidas. Según este organismo, el Ayuntamiento tiene la obligación de requerir por escrito al propietario del árbol que pode todas las ramas que sobresalgan de su parcela. Si no lo hace, el consistorio puede ordenar la poda “a su costa”, como establece el artículo 390 del Código Civil.

El artículo 21 de la Ley de Bases de Régimen Local otorga al alcalde la competencia para impulsar y supervisar los servicios municipales, incluida la seguridad en la vía pública. Si un árbol representa un peligro, el Consistorio no solo puede, sino que debe intervenir.
Además, el Defensor del Pueblo dejó claro que la actuación debe tener efectos duraderos, es decir, que la poda debe impedir que el problema se repita en poco tiempo. Por eso, pidió que se acreditase con fotografías que el árbol se había podado adecuadamente.
Por tanto, un vecino que se encuentre en una situación similar con las ramas del seto o árbol de otra propiedad debe seguir los siguientes pasos:
- Comunicar el problema al Ayuntamiento aportando pruebas y fotos.
- Esperar una respuesta oficial. Si no la hay, se puede insistir o escalar la queja.
- Si la situación no se resuelve, acudir al Defensor del Pueblo aportando toda la documentación.

