El tiempo en la Península y Baleares vive hoy lunes 13 de abril sus últimas escenas invernales bajo la influencia de una vaguada que se retira hacia el Mediterráneo. Sin embargo, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activada la alerta naranja por riesgos importantes en el noreste y el archipiélago balear.

En el prelitoral sur de Tarragona y el Ampurdán (Girona), se registran rachas de viento del noroeste que alcanzan los 90 km/h, mientras que en Menorca el temporal marítimo es especialmente severo con olas que pueden llegar a los 5 metros de altura.
Esta situación de peligrosidad se extiende con avisos amarillos a la Comunidad Valenciana, donde el interior de Castellón también soporta rachas de 90 km/h. La sensación térmica es mucho más baja de lo habitual para estas fechas debido a la intensificación del cierzo en el Valle del Ebro y la tramontana en el noreste, lo que mantiene el ambiente desapacible en provincias como Teruel y Zaragoza con rachas de 70 km/h.
Lluvias y nieve en el norte
A lo largo de la jornada, las precipitaciones se concentran en diez comunidades autónomas, siendo más persistentes en la vertiente cantábrica, Navarra y Pirineos.
En estas zonas, la cota de nieve se sitúa todavía entre los 900 y 1300 metros, lo que supone un contraste radical con la calima que dominaba los cielos hace apenas unos días. "Las precipitaciones irán remitiendo rápidamente este lunes hacia el Mediterráneo" al tiempo que la masa de aire polar comienza a ser desplazada por una dorsal anticiclónica, tal y como señala por su parte Meteored.
Además, en puntos del litoral del País Vasco y Alicante se esperan acumulados de hasta 30 l/m2 antes de que el frente abandone definitivamente la geografía española.
Por su parte, en Canarias los vientos alisios seguirán soplando con rachas fuertes, manteniendo una situación marítima alterada en las costas del norte y noreste de las islas más montañosas.
Giro radical en 48 horas
A partir de mañana martes, la entrada de una potente cresta subtropical provocará un ascenso térmico generalizado y acusado. Según los modelos meteorológicos, el anticiclón se asentará con fuerza sobre España, borrando cualquier rastro de inestabilidad en el 95% del país. Este cambio de escenario hará que los termómetros se recuperen día tras día hasta alcanzar valores plenamente primaverales e incluso veraniegos.
Las previsiones apuntan a que el viernes será el día álgido de este episodio de calor, con temperaturas que "podrían alcanzar o superar los 30 grados" en el valle del Guadalquivir.
También se esperan registros similares en el Guadiana y el valle del Tajo. A pesar de este ambiente estable, no se descarta que el fin de semana aparezcan algunas tormentas de evolución en zonas de montaña, un fenómeno típico de la primavera que pondrá el contrapunto a una semana de cielos mayoritariamente despejados.

