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Yolanda Díaz firma con los sindicatos la reforma de la ley de prevención de riesgos laborales: “la norma más importante que vayamos a hacer en estos seis años”

El objetivo es reducir la siniestralidad laboral adaptando la norma a los tiempos actuales, como es incluir los riesgos psicosociales, la desconexión digital y los efectos del cambio climático.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el secretario general de CCOO, Unai Sordo y su homólogo de UGT, Pepe Álvarez, durante la firma del acuerdo
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el secretario general de CCOO, Unai Sordo y su homólogo de UGT, Pepe Álvarez, durante la firma del acuerdo |EFE
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:
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Tras más de 20 meses de negociación, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha firmado este martes con CCOO y UGT la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, tal y como se esperaba. El objetivo es actualizar esta norma “clave” para adaptarla a la realidad del mercado de trabajo del siglo XXI, lanzando un “SOS colectivo”, y se tramitará como anteproyecto de ley para modificar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el Reglamento de los Servicios de Prevención y el Estatuto de los Trabajadores.

“Esta es la norma más importante que vayamos a hacer en estos seis años, porque tiene que ver con la salud y la vida de las personas trabajadoras”, ha expresado la también vicepresidenta segunda del Gobierno durante la firma del acuerdo con los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez.

Hay que recordar que, a finales de noviembre, el Ministerio de Trabajo dio por finalizada la negociación tripartita y decidió continuar el proceso únicamente con los sindicatos, dejando fuera a la CEOE, a la que acusó de mantener una actitud “inasumible, inconsecuente y de rémora” en la mesa de diálogo. Pese a ello, Yolanda Díaz ha defendido que el pacto es un “ejemplo de manual” de diálogo social.

Lamento que la patronal española no esté en la firma. Esta no es una política de partido, lo que estamos haciendo aquí es una política de Estado, y es una vocación de decir que en el siglo XXI nadie puede morir en su puesto de trabajo. Es una vergüenza que esto pase. Por eso me parece que proteger la salud y la vida de la gente trabajadora no es una cuestión ideológica”, ha apostillado.

A pesar del rechazo de la patronal, Díaz ha indicado que la patronal realmente forma parte del acuerdo, aunque no lo haya suscrito, porque ha redactado alguno de los preceptos, reiterando que CEOE y Cepyme no están en el acuerdo por “razones ajenas” a la salud de las personas trabajadoras.

Refuerzo de la protección de los riesgos psicosociales, entre las medidas clave

A través de esta reforma, se refuerza la protección de los trabajadores frente a los riesgos psicosociales, la desconexión digital y los efectos del cambio climático en el trabajo. Además, se va a incorporar de forma expresa la perspectiva de género, la edad y la diversidad generacional en la gestión preventiva.

Para ello, el acuerdo prevé nuevos reglamentos específicos sobre riesgos psicosociales y cambio climático. También se reforzará la formación en prevención, el papel de las personas trabajadoras con funciones preventivas y la eficacia de los servicios de prevención.

El objetivo, con la nueva ley, es reducir la siniestralidad laboral, que sigue causando unas 700 muertes al año, y mejorar la detección de enfermedades profesionales. En este sentido, Yolanda Díaz ha recalcado que en democracia no se puede permitir que una media de más de dos personas cada día mueran en su lugar de trabajo, por lo que ha indicado que esta reforma es “clave”.

“Hoy hay riesgos que sufrimos en el trabajo que hace tan solo una década eran ciencia ficción. Riesgos derivados del uso de algoritmos (...) Cuando un algoritmo decide ritmos, tareas o evaluaciones, puede llegar, sí, a hacer que nos enfermemos, puede intensificar el trabajo hasta generar una enfermedad. Esto no es neutral, lo sabemos muy bien”, ha defendido.

“Aunque la digitalización del lugar de trabajo puede suponer avances, también lleva implícitos riesgos laborales que ya se están manifestando. Las exigencias son cada vez mayores y los plazos de tiempo más ajustados, repercutiendo en la salud mental de las personas trabajadoras. De hecho, las bajas por este motivo están disparadas. Para los sindicatos es evidente que la causa de muchos de estos procesos se encuentra en el entorno laboral, por ello, se debe avanzar en el reconocimiento del origen profesional de estas patologías”, ha manifestado en la misma línea UGT.

En esta adaptación a los riesgos actuales, Díaz también ha expresado que no se puede normalizar el agotamiento ni la ansiedad por causa del trabajo ni se puede hablar de fragilidad cuando una persona acumula estrés o se quema durante meses. “No es verdad que sean inevitables”, ha aseverado.

Se tendrán en cuenta las situaciones específicas

Otro punto importante de la actualización de la ley de prevención de riesgos laborales es que la norma integrará por primera vez una definición de la violencia y el acoso desde el punto de vista de la prevención, alineada directamente con el Convenio 190 de la OIT, con la obligación a la empresa de identificar estos riesgos y adoptar medidas.

 La reforma también tendrá en cuenta las situaciones específicas, como el embarazo, la lactancia, desde una lógica preventiva; la situación de los autónomos que trabajan dentro de las empresas en contratas e integrará la edad y la diversidad generacional como un elemento de centralidad en la prevención de riesgos.

“La prevención deja de mirar solo el puesto de trabajo y empieza a mirar también a la persona que lo ocupa, su experiencia, su desgaste acumulado y también el momento que esté viviendo esa persona”, ha explicado la ministra, indicando también que se protegerá a los trabajadores que encadenan subcontratas.

Los sindicados piden “responsabilidad” a los grupos parlamentarios

Al tramitarse como anteproyecto de ley, la actualización de la norma deberá convalidarse en el Congreso de los Diputados, motivo por el que desde UGT han pedido “responsabilidad” a todos los grupos parlamentarios para “conseguir una ley actual, sólida y eficaz”. Una responsabilidad que, han criticado, “no ha tenido la patronal”.