El empleo del hogar sigue siendo un sector precarizado e infravalorado. Al finalizar febrero de este año, había 345.797 personas trabajadoras del hogar. De estas, el 95,61% (330.643) eran mujeres y el 4,37% hombres (15.134), tratándose de un sector laboral altamente feminizado y compuesto por un porcentaje importante de mujeres extranjeras.
En concreto, el Instituto Nacional de Estadística (INE) estimó que el 43,5% de estas trabajadoras lo eran, recogiendo el sindicato USO todos estos datos hace unos días con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar (el pasado 30 de marzo). El objetivo, como en años anteriores, era atender las “deudas históricas con estas trabajadoras”, que han estado excluidas de derechos laborales a los que las personas trabajadoras acceden de forma generalizada.
Un ejemplo es el derecho a cotizar por desempleo y, por ende, acceder al paro (alcanzado en 2022) o, más reciente, el derecho a la prevención de riesgos laborales en el empleo del hogar. No obstante, este sindicato advierte de que “aún queda mucho por recorrer en el ámbito de la salud laboral”.
Sin supervisión o inspección, es un “trámite burocrático”
Para USO, a día de hoy la prevención de riesgos laborales de las empleadas de hogar “no va más allá de una declaración responsable que, sin una adecuada supervisión e inspección, no es más que un trámite burocrático”.
El sindicado explica que la vigilancia de la salud de estas trabajadoras debe realizarse de forma trienal o inferior cuando así lo determina el profesional de la salud, de acuerdo a lo establecido en el RD 893/2024. Sin embargo, critican que, actualmente, no se cuenta con “mayor información, no se han homologado protocolos ni se han establecido garantías para el cumplimiento del mismo por parte del servicio público de salud”.
“No hay que olvidar que solo una norma vigente no va a garantizar su cumplimiento sino que es necesario contar con garantías para que las trabajadoras del hogar accedan en igualdad de condiciones a sus derechos. En el caso de la prevención de riesgos laborales y de la salud en el trabajo de las empleadas del hogar, la ley y el desarrollo institucional ha dejado muchos cabos sueltos”, manifestó su secretaria de Acción Sindical y Empleo, Sara García.
Un 32% de las empleadas de hogar no están dadas de alta en la Seguridad Social
Esta organización sindical también denunció la tendencia a la baja que está experimentando la afiliación de personas trabajadoras del hogar en los últimos años. Una tendencia que, para USO, abre dos hipótesis: o hay menos trabajadoras del hogar o existen trabajadoras del hogar que no están dadas de alta.
En relación a esto último, y según datos de Oxfam, en 2025 más de 565.000 personas trabajaban en el sector, pero un 32% de ellas no estaba dada de alta en la Seguridad Social. Así, el sindicato manifiesta que “el trabajo del hogar enfrenta serios desafíos que no se resuelven a base de decretos”.
El sector con menor salario medio bruto mensual
El sindicato UGT también destacó la prevalencia del trabajo a tiempo parcial en este sector que, unida a que la regulación marca el salario en función del Salario Mínimo Interprofesional, dan lugar a que sea la rama de actividad con el menor salario medio bruto mensual. En concreto, es de 1.138,4 euros, menos de la mitad del salario medio bruto total, que es de 2.358,6 euros.
Entre las medidas reclamadas por esta organización sindical, se encontraron su inclusión en el Estatuto de los Trabajadores; reducir y controlar las horas de presencia y prohibir las mismas en los contratos a tiempo parcial en los términos establecidos en el artículo 12.5 del estatuto de los trabajadores para las horas complementarias; o equiparar el importe de la indemnización por extinción del contrato de trabajo con el del resto de trabajadores asalariados.
El protocolo de seguridad y salud, pendiente
Desde Comisiones Obreras (CCOO) también se sumaron a las reivindicaciones, exigiendo la publicación “inmediata” de un protocolo de actuación frente a situaciones de acoso y violencia, atendiendo a que, según una investigación de Oxfam Intermón y la Asociación Por ti Mujer, el 49,2% de las empleadas del hogar afirma haber sufrido algún tipo de violencia laboral a lo largo de su trayectoria.
El Gobierno se comprometió a elaborar un protocolo de actuación frente a estas situaciones, quedando recogida la propuesta en el Real Decreto 893/2024 de 10 de septiembre por el que se regula la protección de la seguridad y la salud para las trabajadoras del hogar. Sin embargo, este protocolo, que tenía que ser elaborado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) como máximo en un año, “aún no ha visto la luz”.
“Reclamamos su inmediata publicación como herramienta para facilitar la denuncia, mediante canales accesibles que garanticen la confidencialidad y la reparación ante casos de violencias machistas sobre las trabajadoras del hogar”, exigió el sindicato.

