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Navarra, Cataluña y el País Vasco lideran la incidencia de bajas laborales, que casi se duplica desde 2017

Extremadura, Galicia y Asturias tienen la duración media más alta de la incapacidad temporal.

Un médico dando la baja médica
Un médico dando la baja médica |Envato
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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Siguen subiendo las bajas laborales en España y de entre todas las comunidades, las que han registrado mayor tasa de incidencia de incapacidad temporal por contingencias comunes son Navarra, Cataluña y el País Vasco. Estos territorios registraron en 2024 una tasa de 52,2, 49,1 y 42,6 respectivamente, en casos por cada 1.000 afiliados, según el último análisis publicado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

Tal y como ha detallado el informe de la entidad presidida por Cristina Herrero, la tasa media nacional es de 33,9 casos por cada 1.000 afiliados, lo que significa un incremento importante respecto a los 21,4 casos registrados en 2017. En términos acumulados, el aumento de los procesos evidencia una tendencia estructural que trasciende el impacto puntual de la pandemia y apunta a cambios más profundos en la salud laboral y en la gestión de las bajas.

En el extremo opuesto, comunidades como Andalucía (26,3), Aragón (31,2), Galicia (24,4), Asturias (25,5) y Extremadura (18,7) presentan tasas de incidencia de incapacidad temporal inferiores a la media nacional. No obstante, algunas de estas regiones figuran entre las que más han incrementado su incidencia desde 2017. Canarias y Cantabria encabezan el crecimiento acumulado, con aumentos del 71,4% y del 66,6%, respectivamente.

El repunte se refleja también en el volumen absoluto de procesos. Los casos de contingencias comunes casi se han duplicado desde 2017, pasando de 4,7 millones a los casi 8,6 millones en 2024, mientras que las contingencias profesionales se mantienen estables en torno a los 700.000 casos anuales. Cataluña (2,22 millones), Madrid (1,52 millones) y Andalucía (1,08 millones) concentran el mayor número de bajas en términos absolutos.

Las bajas de más duración se registraron en Extremadura, Galicia y Asturias

Más allá de la incidencia, el informe subraya el alargamiento de los procesos. La duración media nacional ha aumentado desde los 40 días en 2017 hasta los 45,9 días en 2024. Extremadura, Galicia y el Principado de Asturias destacan por registrar las bajas más prolongadas, con medias de 88,6, 82,8 y 73,3 días, respectivamente, y con incrementos acumulados superiores al promedio nacional.

Otras comunidades como Castilla y León, Comunidad Valenciana, Cantabria, Andalucía y Canarias también superan la media en duración, aunque con incrementos más moderados. Por el contrario, Navarra y Aragón presentan procesos más cortos, de 31,3 y 48,4 días respectivamente, aunque han experimentado crecimientos acumulados relevantes.

Ante esta evolución, la AIReF propone reforzar el sistema de control y seguimiento. Entre sus recomendaciones figura el desarrollo de un sistema de información integrado, el fortalecimiento de las capacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para mejorar la supervisión, una mayor colaboración con los médicos de atención primaria y una implicación más activa de las grandes empresas en la gestión responsable de la prestación y la salud laboral. Ante estas propuestas del organismo fiscal, el Gobierno ya ha respondido con la creación inicial de un Observatorio de las bajas médicas.

El organismo también sugiere que, cuando el INSS detecte indicios de posible absentismo, se active un sistema de alerta temprana que implique al médico de familia, al trabajador y a la empresa. Asimismo, invita a evaluar el impacto del actual sistema electrónico de tramitación de bajas, que acabó con el parte en papel que se utilizaba antes, recordando que un cambio similar en Alemania estuvo acompañado de un aumento de los procesos.

El diagnóstico de la AIReF sitúa el debate en un terreno complejo: el equilibrio entre la protección de la salud de los trabajadores y la sostenibilidad del sistema de prestaciones. Con casi nueve millones de procesos anuales y una duración creciente, la incapacidad temporal se consolida como uno de los principales focos de tensión en el mercado laboral y en las cuentas de la Seguridad Social.