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Una jubilada con 80 años cobra una pensión de 840 euros y no tiene para pagar el alquiler: "comparto piso con dos estudiantes"

María Teresa ha pedido ayuda para salir de una situación complicada debido a la baja pensión que cobra y al alto precio de la vivienda en Barcelona.


Una mujer mayor con gorra sentada en el salón de su casa.
La jubilada de 80 años durante el vídeo de JIRE4, en el sofá de su casa. |JIRE4
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

Las pensiones bajas y los precios al alza de los alquileres pueden suponer un verdadero quebradero de cabeza para jubiladas como María Teresa, de 80 años. Su historia la ha contado el influencer JIRE4 en un vídeo publicado en Youtube, en el que esta mujer mayor cuenta cómo no puede pagarse una casa y tiene que vivir compartiendo piso con estudiantes.

No es el único caso de personas que ya son pensionistas y han dado por cerrada su vida laboral, y en vez de encontrar un merecido descanso, lo que encuentran son problemas económicos. Más aún en Barcelona, donde vive María Teresa, una ciudad donde el precio de la vivienda se ha vuelto casi imposible. Ella no se plantea volver a trabajar como han hecho otros jubilados, tanto para salir adelante ellos mismos como para ayudar a sus hijos y nietos.

María Teresa asegura que, en la Ciudad Condal el precio del alquiler está disparado. En el mes de febrero, por ejemplo, se pagaban 1.400 euros para una casa de 70 metros cuadrados, según datos de Idealista. La jubilada segura que en estos momentos comparte piso con dos estudiantes universitarias y que si no fuera por ellas “no podría sobrevivir”.

Sin ingresos extra, alquila las habitaciones de su casa

La pensionista señala que, aparte de los 840 euros que cobra de la pensión, no tiene ingresos. “No puedo alquilar habitaciones a estudiantes continuamente” y pide un “amparo por mi edad”. Esto es, la opción de acceder a alguna ayuda económica con la que completar la pensión de 840 euros al mes. 

Porque, para pagar el alquiler de su casa, esta mujer invierte el 150% de su pensión de jubilación. Un problema que ve ampliarse a diario, porque “la comida está muy cara y no me da para pagarlo todo”. Ha llegado a tal situación que ha tenido que dejar de comer pescado. Y ahora, debido a esto entre otras cosas, teme por su salud. 

Maria Teresa explica al influencer que le ha concedido la entrevista porque está en un momento muy difícil. “Me gustaría decirte que soy viuda, pensionista y tengo 80 años, estoy insegura. Necesito sobrevivir, porque sigo pagando lo mismo de agua y gas”. Eso no cambia, se queja la jubilada.

Ha cotizado poco en la Seguridad Social a pesar de que trabajó desde los 17 años. “Yo no pensaba en el mañana”, por eso su cotización ha sido de 11 años “legalmente”. Cuando se habla de la “jubilación del futuro, pues no sé cómo va a funcionar, no lo veré”.

“Cobro 800 euros de pensión y no se puede vivir dignamente con eso”

Susana sentada en un sofá durante la entrevista. | JIRE4

Otra de las jubiladas a la que entrevista JIRE4 es Susana, de 79 años. Ella cobra menos incluso que María Teresa. Su pensión es de 800 euros. “Es imposible vivir dignamente con ese dinero en España”. Explica que cobra “media pensión de viudedad y otra media pensión de lo que he trabajado”.

Vive de alquiler en una casa por la que paga 600 euros, donde lleva ya 55 años. “Con los 200 euros que me quedan tengo que pagar luz, agua, gas…”. El creador de contenidos le pregunta entonces “¿Te llega para llevar una vida normal?”. 

Inmediatamente, Susana le corta. “No me llega para nada”. “Alquilo a estudiantes habitaciones, son chicas que pasan de manera temporal, de 6 meses, por ejemplo”. “No puedo permitirme nada, pinto y canto pero gratis”. La casa tiene dos habitaciones y, como están las jóvenes, ella duerme en el sofá.

Sobre su dieta, explica que come exactamente lo mismo que cuando era joven. Y que antes “se vivía igual que ahora”. “La economía de entonces y la de ahora es parecida”. Una vez que se jubiló, comenzó a sentir la soledad con más fuerza. “Se afronta con actividades gracias a las que ocupo todos mis espacios”. 

Ahora bien, en el momento en que llegan los gastos imprevistos, como los seguros “lo paso mal”. Y explica que, “no tengo dinero, dejé de pagar el seguro porque no podía”. Recuerda que ha trabajado mucho, pero “mis jefes nunca me han dado de alta”. 

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