Cuando una empresa ejecuta un expediente de regulación de empleo (ERE) y entre los afectados hay trabajadores de más de 55 años, la ley obliga a suscribir un convenio especial con la Seguridad Social para mantener la cotización hasta que esos trabajadores cumplan los 61 o los 63 años de edad. El convenio lo paga la empresa mientras está en vigor. El problema llega después, cuando se extingue esa obligación y muchos trabajadores deciden seguir pagándolo de su propio bolsillo, convencidos de que sin él su pensión de jubilación se verá perjudicada.
Así lo explica Miriam Ruiz Acosta, abogada especializada en derecho laboral y de la Seguridad Social de CompromisoLegal. “Mucha gente decide seguir con el convenio especial y costearlo de su propio bolsillo porque piensan que si se lo quitan, esto les va a perjudicar en su futura pensión de jubilación. Pero lo que en muchos casos no saben es que esto no es así y que probablemente estén tirando el dinero” relata.
La letrada basa esta afirmación en los estudios de jubilación que realiza en su despacho. Y lo que encuentra es casi siempre lo mismo, donde los afectados por ERE que han llegado a su consulta “casi en el 100% de los casos siempre han venido cotizando por bases máximas”. Para ese perfil, mantener o no el convenio especial produce el mismo resultado final en la pensión. El importe va a ser idéntico lo mantengan o no.
“Estarían tirando entre 300 y 1.200 euros todos los meses”
La razón es que quienes han cotizado durante años por las bases máximas de cotización ya han generado una base reguladora que no puede mejorarse con meses adicionales al mismo nivel. El sistema de cálculo de la pensión llega a un techo que el convenio especial no mueve.
El coste de ese error, en dinero y lo cifra la propia abogada. “Básicamente estas personas estarían tirando entre 300 y 1.200 euros todos los meses si mantienen este convenio especial porque al final el importe de la pensión de jubilación va a ser el mismo” explica.
Lo que Ruiz Acosta subraya con especial énfasis es que el organismo no informa de esto a los trabajadores afectados. La Seguridad Social gestiona el cobro de las cuotas del convenio, pero no hace el análisis individual que permitiría al trabajador saber si ese gasto tiene algún efecto real sobre su pensión futura. La iniciativa de comprobarlo recae sobre el propio interesado.
Para quienes estén en esa situación, hayan recibido un ERE, estén pagando el convenio especial o se planteen hacerlo, la abogada recomienda realizar un estudio de jubilación antes de comprometer ese dinero mes a mes.

