La campaña de la declaración de la Renta 2025 comenzó el pasado 8 de abril de 2026 y entre las novedades que ya pueden aplicar miles de contribuyentes, se encuentra la nueva deducción por obtención de rendimientos del trabajo. Esta medida fue incorporada por la Ley 5/2025, publicada en el Boletín Oficial del Estado, y permite rebajar hasta 340 euros en el IRPF a los trabajadores con rendimientos íntegros del trabajo inferiores a 18.276 euros anuales, siempre que además no superen ciertos límites de renta.
Aunque la norma fue publicada el 25 de julio de 2025, la modificación del IRPF incluida en su disposición final tercera tiene efectos desde el 1 de enero de 2025. Por eso, este beneficio fiscal ya se puede reflejar en la declaración correspondiente al ejercicio 2025 que se presenta ahora ante Hacienda.
Para poder acceder a esta deducción, la ley exige cumplir dos condiciones al mismo tiempo. La primera es tener rendimientos íntegros del trabajo inferiores a 18.276 euros anuales derivados de una relación laboral o estatutaria efectiva. La segunda es no haber obtenido otras rentas no exentas, distintas de las del trabajo, por encima de 6.500 euros al año. En este grupo pueden entrar, por ejemplo, alquileres, intereses bancarios o ganancias patrimoniales.
Ahora bien, la cuantía no es igual para todos los trabajadores que cumplan los requisitos. Hacienda explica que el importe depende del nivel exacto de ingresos. Así, quienes cobren menos de 16.576 euros al año podrán aplicar la deducción máxima de 340 euros. En cambio, cuando el salario se sitúe entre 16.576 y 18.276 euros, la cantidad se reducirá de forma progresiva. La fórmula prevista consiste en restar 0,2 euros por cada euro que exceda de 16.576 euros. Una vez alcanzado el umbral de 18.276 euros, la deducción desaparece.
A modo de resumen, así queda la tabla de tramos y cuantías.
| Rendimientos íntegros del trabajo anuales | Deducción aplicable en la cuota del IRPF | Requisitos |
|---|---|---|
| Inferiores a 16.576 euros | 340 euros | No tener otras rentas no exentas superiores a 6.500 euros |
| Entre 16.576 y 18.276 euros | 340 - [0,2 x (rendimientos del trabajo - 16.576)] | Mismo requisito |
| Desde 18.276 euros | 0 euros | No se aplica la deducción |
La propia Agencia Tributaria recuerda además que esta rebaja fiscal tiene un límite. El importe de la deducción no puede superar la parte de la suma de las cuotas íntegras estatal y autonómica que corresponda proporcionalmente a esos rendimientos netos del trabajo. Esto significa que no siempre se cobrará el importe teórico completo, ya que dependerá también de la cuota resultante en la declaración.
Un ejemplo para entender cómo funciona la deducción en la declaración de la Renta
Para ver cómo se aplica esta medida en la práctica, puede tomarse como ejemplo un trabajador con un salario bruto anual de 16.800 euros. Como esta cifra supera el primer tramo, no tendrá derecho a los 340 euros completos. La diferencia respecto a los 16.576 euros es de 224 euros, y al aplicar el coeficiente del 0,2 la reducción asciende a 44,80 euros. De este modo, la deducción final que podría aplicar en su declaración sería de 295,20 euros.
Si los ingresos suben hasta los 17.800 euros, el exceso sobre el umbral base sería de 1.224 euros. En ese caso, al multiplicar esa cantidad por 0,2, el resultado es una reducción de 244,80 euros, por lo que la deducción quedaría en 95,20 euros. Con este sistema, la ventaja fiscal se concentra en los salarios más bajos y va desapareciendo de forma progresiva conforme aumentan los ingresos.
Qué deben hacer los trabajadores para aplicarla en la Renta
Los contribuyentes que cumplan los requisitos pueden comprobar esta deducción desde el momento en que presentan su declaración, ya que la campaña de la Renta 2025 comenzó el 8 de abril de 2026. Hacienda incluye esta medida dentro de las deducciones de la cuota líquida total del impuesto, por lo que su efecto se nota al revisar el resultado final de la declaración, ya sea reduciendo el pago o aumentando la devolución.
Aun así, conviene revisar con detalle el borrador antes de confirmarlo. Aunque la Agencia Tributaria trabaja con los datos fiscales facilitados por las empresas y otros pagadores, cualquier error en los rendimientos del trabajo o en el resto de las rentas puede alterar el cálculo de esta deducción.

