8M | Verónica (22 años), repartidora de Just Eat: “A veces se sorprenden al ver que soy joven y mujer. Nos han hecho creer que hay trabajos solo de hombres, pero es mentira”

La joven reivindica la presencia femenina en un sector aún muy masculinizado y destaca la importancia del contrato laboral y la seguridad en el trabajo.

8M | Verónica (22 años), repartidora de Just Eat: “A veces se sorprenden al ver que soy joven y mujer. Nos han hecho creer que hay trabajos solo de hombres, pero es mentira” |Cedida a NoticiasTrabajo
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A las puertas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la presencia femenina en sectores tradicionalmente masculinizados sigue siendo una de las reivindicaciones del movimiento feminista. El reparto de comida a domicilio, un sector que ha crecido de forma exponencial en los últimos años gracias al auge de las plataformas digitales, sigue siendo un ámbito donde predominan los hombres. Sin embargo, cada vez son más las mujeres que se incorporan a este trabajo y rompen los estereotipos asociados a él.

Es el caso de Verónica, una joven de 22 años que trabaja como repartidora para Just Eat en Madrid desde hace aproximadamente un año. En una entrevista concedida a NoticiasTrabajo, la joven explica cómo llegó al sector, cómo es su día a día sobre la moto y cuál ha sido su experiencia en un ámbito laboral que todavía sigue ampliamente masculinizado.

Su entrada en el sector fue gracias a un amigo que le avisó de este empleo justo cuando ella se encontraba buscando trabajo. “A mí me gusta mucho conducir y pensé que era una buena oportunidad”, explica. Tras enviar su solicitud, el proceso fue rápido y comenzó a trabajar poco después en el sector del reparto de comida a domicilio.

Ser mujer en un sector masculinizado

Aunque Verónica asegura no haber sufrido incidentes durante su jornada laboral, reconoce que su presencia todavía sorprende en un entorno donde la mayoría de repartidores son hombres. “Cuando vas a un restaurante o estás en la calle, a veces se sorprenden. Sobre todo porque soy joven, pero también por ser mujer. Como si pensaran: ‘¿Y esta qué hace aquí?’”, relata.

Sin embargo, pese a esos prejuicios, afirma que su experiencia diaria con compañeros y otros trabajadores del sector ha sido, en general, positiva. “La relación es buena. No he tenido comentarios sobre si puedo o no conducir una moto”, explica, haciendo hincapié en que las barreras de género parecen haberse reducido respecto a años anteriores.

Cómo es su día a día como repartidora de Just Eat

Con respecto a su jornada laboral, Verónica comienza habitualmente en el hub de la empresa en el centro de Madrid, donde recoge el equipo y revisa la moto antes de iniciar el turno. Desde ese momento, la aplicación de la plataforma organiza el trabajo asignando los pedidos, indicando el restaurante al que acudir y marcando la dirección de entrega al cliente. “Ellos van mandando pedidos y tú vas siguiendo lo que marca la aplicación”, resume.

Verónica con su moto al finalizar su jornada laboral como repartidora en Just Eat | (cedida a NoticiasTrabajo)

Verónica tiene un contrato de 20 horas semanales, lo que suele traducirse en jornadas de unas tres o tres horas y media al día. En cuanto al horario, explica que actualmente trabaja en el turno de mañana, entre las 10.30 y las 15.00, aunque puede variar según la organización de la semana.

Salario y condiciones

El salario, según explica, “parte de una base que ronda los 500 o 600 euros mensuales”, a los que se pueden añadir ingresos adicionales si se realizan más horas. “En un mes normal puedo llegar a unos 700 euros o algo más”, señala.

Para la joven repartidora, uno de los aspectos más importantes del trabajo es contar con contrato laboral y protección socialuna cuestión que ha marcado el debate sobre las plataformas de reparto en España en los últimos años. “El seguro es lo más importante porque trabajo con una moto y estás muy expuesto a accidentes”, asegura, añadiendo que, además, “tener derecho a baja o vacaciones pagadas da mucha tranquilidad”.

La seguridad también condiciona el trabajo en condiciones meteorológicas adversas. Según explica, cuando se producen episodios de lluvias intensas o borrascas, la empresa activa protocolos que detienen los pedidos. “Si la lluvia es muy fuerte, los coordinadores nos avisan y paramos. Lo primero es nuestra seguridad”, explica, haciendo hincapié en que mantener el reparto en esas circunstancias resulta “muy peligroso”.

Un mensaje por el 8M

Su mensaje para otras mujeres que puedan plantearse trabajar en sectores tradicionalmente masculinizados para este 8 de marzo es claro. “Que sigan adelante. Nos han hecho ver que hay trabajos solo de hombres, pero eso es mentira”. 

Así, desde su experiencia, insiste en que las diferencias entre hombres y mujeres en el desempeño del trabajo son inexistentes y subraya que, en la práctica, el trabajo diario no presenta diferencias entre hombres y mujeres, ya que las habilidades necesarias para desempeñar el reparto son las mismas para todos. “Estamos a la par. Ellos trabajan bien y nosotras también, o incluso mejor”, concluye.

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