Patricia y Carlos, padres de 16 hijos: "Cuando lloran 2 o 3 al mismo tiempo lo dejo a mi esposo que él es más paciente que yo"

La madre admite que con 18 personas en casa “no hay orden para nada” y que si está sola “se vuelve loca”.

la familia paseando |Gemini - Youtube
Fecha de actualización:

No todas las familias son como nos creemos: uno o dos hijos y todo más o menos organizado. Hay algunas familias que rompen por completo esa idea y tienen más de 10 hijos, algo insólito en los tiempos que corren. Mientras que en Estados Unidos la media ronda los dos hijos por hogar, los Hernández multiplican esa cifra por 8, en una casa donde mantener el orden parece misión imposible. Patricia, también conocida como Paty, y Carlos son padres de 16 hijos y cuentan cómo es organizar una familia tan grande en una entrevista con el programa Hoy Día, de Telemundo.

Cuando llega la reportera a su casa y se encuentra con todos reunidos, hasta ella misma se asombra pero a la vez ve una escena adorable. “¡Qué bonita familia!”, afirma, antes de saber todo el trabajo que hay detrás de una familia de 18 personas en total. La respuesta de Paty es casi automática, presentar a sus hijos uno a uno como hace siempre: “Cristina, Carla, Caleb, Carola, Camila, Katherine, Carolina, Celeste, Calvin, Caitlyn, Cristal, Carlos, Clayton y Cristopher”.

Todos comparten un detalle en común: sus nombres empiezan por la letra ‘c’, un homenaje al padre, Carlos, a quien Patricia define como un pilar fundamental.

“Siempre está mi esposo conmigo”

La logística diaria en una familia de este tamaño no deja improvisar nada… y con todo y con eso el caos llega igualmente a la casa.

“Es muy difícil, pero gracias a Dios siempre salimos adelante con ellos… no hay orden para nada, porque hay un niño llorando y todos andan ahí corriendo por todos lados y si yo estoy sola me vuelvo loca”, reconoce Paty durante la entrevista.

Esa sensación se refleja también en pequeños momentos cotidianos. Cuando la reportera le pregunta qué hace si 2 o 3 niños lloran al mismo tiempo, la madre lo tiene claro: “Eso lo dejo a mi esposo porque es más paciente que yo”.

La pareja funciona como un equipo constante. “Él me ayuda en todo”, explica, dejando claro que sin ese apoyo sería prácticamente imposible sacar adelante a una familia de 18 miembros.

Madrugar, preparar almuerzos y no parar en todo el día

El día comienza temprano, muy temprano. A las cinco de la mañana, la casa ya está en marcha.

“Nos levantamos a las cinco de la mañana, con todos, alistarlos, hacerles los lunchs, ya después partimos a la escuela, que está a media hora de acá”, explica Paty sobre una rutina que exige coordinación desde el primer minuto del día.

Tras dejar a los mayores, la jornada continúa en casa con los más pequeños. Y así, sin apenas descanso. “No descanso, ando todo el día arriba”, resume.

Los hijos mayores también participan, ayudando tanto en tareas domésticas como en el cuidado de sus hermanos. Una colaboración imprescindible para que todo funcione dentro del aparente desorden.

Un autobús, 3 lavadoras al día y hasta 900 dólares en compra

Solo con ver cuánto gastan en comida o qué tipo de vehículo necesitan para desplazarse la familia al completo, uno se puede hacer una idea de lo que significa tener una familia tan numerosa. Para ir de un sitio a otro la familia utiliza un camión con capacidad para 18 pasajerosLa colada se repite hasta tres veces al día y la compra semanal puede alcanzar entre 800 y 900 dólares.

Aun así, rara vez salen todos juntos. “A veces nos miran en el supermercado con algunos ocho… y se quedan muy admirados”, cuenta Paty.

Las salidas, como se ve en el reportaje, requieren una coordinación casi coreografiada. Subir al autobús, contar a los niños, asegurarse de que no falta nadie… aunque incluso así, los despistes ocurren. “Falta Cristian”, advierte la reportera en un momento dado. “¿Cuántas veces te pasa eso?”, le pregunta la entrevistadora. A lo que ella responde: “Muchas veces…”.

“Pienso que necesitamos más niños”

Lejos de plantearse frenar, Paty reconoce que le gustaría seguir ampliando la familia. “Yo pienso que necesitamos más niños”, afirma.

A sus 40 años, ha pasado por 14 partos, una cesárea y ha tenido tres pares de gemelos. Aun así, asegura que su motivación sigue intacta.

Más allá de los números, su prioridad es clara: educar a sus hijos en valores. “Queremos enseñarles la palabra de Dios y hacer de ellos buenas personas”, explica.

En una casa donde el ruido, las tareas o el cansancio se multiplica también lo hacen el cariño y la paciencia. Y aunque, como reconoce Paty, “no hay orden para nada”, lo cierto es que, dentro de ese caos, la familia Hernández ha encontrado su propia forma de funcionar.

Archivado en

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias