El dueño de un cultivo de olivar ha sido multado con 240.000 euros por los agentes de Carabinieri (la policía italiana) tras quitar sin permiso hasta 80 olivos que eran de su propiedad debido a que se trataba de una grave infracción del patrimonio paisajístico y natural.
Los hechos ocurrieron en Italia, concretamente en la zona de Castelli Romani, donde el Cuerpo Forestal Marino se vio obligado a intervenir en su función de proteger el paisaje y el patrimonio rural de la República, tal y como aseguran en el medio italiano Roma Today. Según el cuerpo forestal y las leyes de Italia de conservación del patrimonio natural y paisajístico, arrancar olivos de estas tierras constituía una grave infracción.
En base a esta infracción, los agentes de Carabinieri multaron a este terrateniente tras intervenir en el olivar ubicado en Montecompatri, en la provincia de Roma.
80 olivos arrancados: algo protegido por ley
La investigación constató la tala de 80 olivos en una finca agrícola, realizada sin contar con los permisos exigidos, lo que supuso una alteración tanto del paisaje como de la identidad cultural del entorno. Este tipo de intervención requiere autorizaciones específicas.
La normativa vigente protege de forma estricta los olivares, considerados un símbolo del paisaje de Lacio, y prohíbe su traslado o eliminación sin el visto bueno previo de las autoridades competentes. La tala fue recurrida por el representante legal de una empresa inmobiliaria de Roma encargada de la gestión del terreno.
La multa puede llegar hasta los 240.000 euros
La infracción lleva consigo importantes consecuencias económicas. La ley establece sanciones administrativas de entre 500 euros y 3.000 euros por cada árbol talado, por lo que la multa total que fijará el municipio de Montecompatri podría situarse entre 40.000 euros y 240.000 euros.
Los informes elaborados por la unidad de Marino ya han sido trasladados a las autoridades competentes para proceder a la sanción. Esta actuación pone de relieve la vigilancia constante del Cuerpo Forestal de los Carabinieri para proteger la integridad de la región de Castelli Romani y frenar cualquier alteración no autorizada del paisaje agrícola y forestal.
El Cuerpo Forestal de los Carabinieri mantiene su labor diaria para prevenir y perseguir delitos medioambientales, además de fomentar entre ciudadanos y empresas prácticas responsables en la protección del territorio. También recuerda que cualquier conducta ilegal puede denunciarse, incluso a través del número gratuito de emergencia ambiental 1515.