El Partido Popular va a llevar al Congreso de los Diputados una proposición de ley para reformar el sistema de seguros agrarios con el objetivo de que, además de cubrir riesgos climáticos o sanitarios, incorporen también la volatilidad de los precios agrícolas como algo que se pueda asegurar o esté incluido en los seguros del sector. Si vimos como recientemente el Consejo de Ministros rebajaba a 5 las jornadas exigidas para acceder al subsidio agrario tras las borrascas, ahora el PP quiere ir más allá y que los seguros agrarios den cobertura también ante la volatilidad de los precios derivada de las fluctuaciones del mercado.
La iniciativa, que se debatirá en el Pleno la próxima semana, busca adaptar una ley que está en vigor desde 1978 a un contexto en el que los productores no solo se enfrentan a fenómenos meteorológicos extremos, sino también a fluctuaciones cada vez más acusadas en los mercados agrarios.
El partido liderado por Alberto Núñez Feijóo defiende que los riesgos derivados de la volatilidad de precios forman parte sí o sí de la actividad agraria, tal y como viene señalando la Comisión Europea. Sin embargo, los instrumentos actuales resultan insuficientes para proteger a los agricultores frente a estos cambios, que afectan directamente a sus ingresos.
Hasta ahora solo cubren los riesgos climáticos
El modelo de seguros agrarios vigente en España se ha orientado históricamente a cubrir daños derivados de fenómenos climáticos adversos o problemas sanitarios en cultivos y ganado. No obstante, deja fuera otros factores clave como la caída de precios en los mercados, pese a su impacto directo en la rentabilidad de las explotaciones.
Esta carencia se ha hecho más evidente en los últimos años, marcados por una creciente inestabilidad en los mercados internacionales, tensiones geopolíticas y cambios en la demanda, elementos que han incrementado la incertidumbre en el sector primario.
Cambios legales y desarrollo técnico
La propuesta del PP plantea modificar tanto la Ley de Seguros Agrarios Combinados como su reglamento para incluir entre los riesgos asegurables aquellos “vinculados con los ingresos o rentas agrarias”. Esto permitiría introducir en las pólizas cláusulas relacionadas con variaciones en los precios, cambios en la demanda o dificultades de acceso a los mercados.
Asimismo, la iniciativa contempla la creación de un grupo de trabajo dentro de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa), dependiente del Ministerio de Agricultura, que se encargue de definir los criterios técnicos y las referencias económicas necesarias para incorporar estos riesgos al sistema. Este desarrollo debería integrarse en el Plan de Seguros Agrarios en el plazo de un año.
Un debate alineado con la PAC
La propuesta se enmarca en un debate más amplio sobre la necesidad de modernizar las herramientas de protección del sector agrario en la Unión Europea. La Política Agraria Común (PAC) ya ha comenzado a contemplar mecanismos para hacer frente a la volatilidad de ingresos, aunque su aplicación práctica sigue siendo limitada.
De prosperar, la reforma abriría la puerta a un cambio estructural en el sistema de seguros agrarios en España, ampliando su alcance desde la protección de la producción hacia la estabilidad de las rentas, una demanda creciente entre los profesionales del campo en un entorno cada vez más incierto.