El PSOE se ha quedado solo este miércoles en el Pleno del Congreso ante la censura conjunta de la mayoría de los grupos parlamentarios al sistema de cotización por ingresos reales de los trabajadores autónomos. La moción presentada por Esquerra Republicana (ERC), que cuestiona el funcionamiento del modelo aprobado en 2022 y reclama reformas adicionales, recibió el apoyo de las distintas formaciones desde Sumar hasta PP y Vox, lo que refleja un amplio malestar parlamentario con el diseño actual.
La iniciativa, consecuencia de una interpelación urgente dirigida a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, propone fijar una cuota reducida para los autónomos que no alcancen el salario mínimo interprofesional (SMI) y crear nuevos tramos de cotización para quienes ingresen más de 6.000 euros mensuales.
El portavoz de asuntos laborales de ERC, Jordi Salvador, sostuvo que el sistema por tramos vigente “es insuficiente” y mantiene una carga “demasiado alta” para quienes menos ingresan, al tiempo que consideró que los autónomos con rendimientos superiores deberían contribuir “mucho más”. El diputado también reclamó equiparar derechos y prestaciones con los trabajadores asalariados, especialmente en casos de enfermedad o desempleo para mayores de 52 años, y abogó por reforzar el cruce de datos entre Seguridad Social y Hacienda para garantizar tributos “realmente justos”.
Un respaldo transversal
Desde Sumar, la diputada de En Comú Aina Vidal coincidió en que la situación actual provoca que, en la práctica, “ser autónomo significa no poder ponerse enfermo”, y defendió reformas para mejorar el acceso y la cuantía de la prestación por cese de actividad, adaptándola a ingresos variables. Aunque introdujo matices a través de enmiendas, su grupo respaldó el núcleo de la crítica.
También el PNV, BNG y EH Bildu anunciaron su apoyo a la moción. La diputada jeltzale Idoia Sagastizabal afirmó que el cese de actividad “no funciona” y subrayó la paradoja de que un autónomo enferme y continúe abonando la cuota, a diferencia de un asalariado. Desde Junts, Josep Maria Cervera denunció que las políticas del Gobierno “no responden a las necesidades” del colectivo.
En la bancada de la derecha, tanto Vox como PP compartieron parte del diagnóstico. El diputado de Vox David García criticó que el sistema haya generado “más incertidumbre, más papeleo y más presión” al obligar a prever ingresos futuros. Por su parte, la diputada popular Alma Alfonso consideró que la iniciativa llega “tarde y mal”, aunque respaldó la necesidad de revisar un modelo que, a su juicio, “maltrata” al colectivo.
La defensa socialista
Frente a ese frente parlamentario, la portavoz socialista Mercè Perea defendió la reforma impulsada por el Ejecutivo y aseguró que ha reforzado la protección social de los autónomos hasta convertir a España en un “referente” en el entorno europeo. Recordó que desde 2022 se han regularizado más de 100.000 trabajadores por cuenta propia y que, según los datos del Gobierno, se ha incrementado la presencia femenina en el colectivo y reducido la brecha de pensiones con el régimen general.
“Ante la anomalía que era España, hoy, gracias a la reforma de autónomos, es referente respecto a los países europeos”, afirmó Perea.
El debate escenifica así un inusual consenso crítico en el Congreso en torno a una de las reformas emblemáticas del Ejecutivo y anticipa nuevas tensiones sobre el alcance y el equilibrio del sistema de ingresos reales, en un colectivo que supera los tres millones de trabajadores y cuya protección social sigue siendo objeto de controversia política.