Incapacidad permanente

Un jardinero de 58 años logra una pensión de incapacidad permanente de 1.588,06 euros después de que la Seguridad Social se la denegara por considerar que estaba apto para trabajar a pesar de sufrir síncopes y enfermedad vascular grave

Un jardinero de 58 años logra una pensión de incapacidad permanente de 1.588,06 euros después de que la Seguridad Social se la denegara por considerar que estaba apto para trabajar a pesar de sufrir síncopes y enfermedad vascular grave

El tribunal corrige a la Seguridad Social el no haber atendido a los informes de la sanidad pública que catalogaban al afectado como paciente de alto riesgo, por lo que tendrán que pagarle la incapacidad permanente con efectos retroactivos desde la fecha en la que se le denegó la prestación injustificadamente.