El campo español está en plena crisis. Para los agricultores de nuestro país, madrugar ya no es garantía de progreso, sino un riesgo financiero. La escalada de costes de producción, impulsada por una crisis global, ha convertido el cultivo de cereales en una actividad de alto riesgo donde el esfuerzo no se traduce en beneficios.
Juan José Laso, agricultor, es una de las voces del sector que ha confesado a COPE la realidad asfixiante en la que se encuentran: el precio de los insumos básicos se ha descontrolado. Según detalla, el abono nitrogenado ha pasado de costar “400 0 500 euros la tonelada” a situarse entre los “800 y 900 euros”.
Esta duplicación del precio, sumada a un gasóleo que ha subido “cerca de un 40 o 45%”, está estrangulando las cuentas de las explotaciones familiares de miles de trabajadores del campo.
Trabajar para perder
Al depender de un mercado mundial de cereales que no reacciona al incremento de costes local, los agricultores no pueden repercutir estas subidas en el precio de venta. “Estamos llegando a un momento de que contra más trabajes, contra mejor lo hagas, igual pierdes más dinero”, sentencia el hombre al medio de comunicación. Esta situación genera un “grado de incertidumbre total”, que ya ha empezado a paralizar las inversiones y las cosechas.
Los datos no se equivocan. España cuenta con unas 784.000 explotaciones, lo que supone una caída del 12,4%. Sin embargo, otro de los puntos preocupantes es el relevo generacional: el 41,3% de los titulares supera ya los 65 años, mientras que solo el 8,9% tiene menos de 41 años.
¿Por qué se paga más por el abono y el combustible?
La respuesta está a miles de kilómetros. Los ataques en el Golfo Pérsico han disparado el crudo de combustible hasta los 114 dólares por barril. Como el abono nitrogenado depende del gas natural, cualquier inestabilidad en Oriente Próximo se traduce en un sobrecoste de 9.000 euros anuales para una explotación media de herbáceos en España.
“Estamos reclamando ayudas a este gobierno que se está haciendo rico a costa de impuestos”, reclama finalmente José al Ejecutivo.