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Boris Cyrulnik, impulsor de la resiliencia: “a los 60 años, las certezas que nos han sostenido durante toda la vida empiezan a romperse”

El considerado como ‘padre’ de la resiliencia ha explicado el importante cambio que se sufre cuando se alcanzan los 60 años y que afecta al plano psicológico además del físico.

Boris Cyrulink n una imagen de archivo, sonriendo
Boris Cyrulnik, impulsor de la resiliencia: “a los 60 años, las certezas que nos han sostenido durante toda la vida empiezan a romperse” |Wikipedia
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:
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Al cumplir 60 años, cambian muchas cosas que tienen que ver tanto con el plano emocional y psicológico como con el físico. Los expertos, de hecho, no se ponen de acuerdo y no han conseguido dar un número exacto que señale la entrada en la vejez o tercera edad. Puede ser cuando se alcance la edad de jubilación o cuando se cumplen 70 años. Cada persona es un mundo y así lo explica el ‘padre’ de la resiliencia Boris Cyrulnik.

Neurólogo y psiquiatra de profesión, el científico francés ha publicado varios artículos, uno de los cuales recoge la revista ‘cuerpomente’. Basa sus deducciones en su experiencia personal ya que construyó su propia resiliencia cuando perdió a sus padres durante la Segunda Guerra Mundial y siendo muy joven, salvó la vida escondiéndose. 

Entonces tomó conciencia de lo que le había sucedido. “La resiliencia es iniciar un nuevo desarrollo después de un trauma”, señalaba. No es dejar de lado lo que se ha sufrido, y tampoco de figurar y ser la persona fuerte y perfecta que la sociedad quiere. 

Antes, lo normal era no mostrar emociones, aunque eso ha cambiado. Puedes estar herido en el alma, por una mala experiencia, y en ese momento, acudir a una red de apoyo. Y de esto va la resiliencia. 

Jubilación y los 60 años, la memoria reclama su espacio

Cuando se cumplen los 60 años, llega el momento de plantearse el papel que juega la memoria. Aunque se han visto casos excepcionales como el de María Dolores, una estudiante de 95 años, lo cierto es que muchas personas temen el momento de llegar a esa edad. La resistencia física es menor, y la memoria va ganando terreno. 

“Las certezas que han sostenido nuestra vida empiezan a resquebrajarse”, explica el neurólogo. Ya no es tan importante el tener, sino saber cómo aprovechar lo que se tiene y vivir una vida plena. 

“Muchos han perdido seres queridos, ilusiones, estatus social pero siguen adelante por su fuerza interior”.

Y es que, al cumplir los 60 “no podemos engañarnos, el cuerpo, la memoria y las emociones hablan juntos sin vacilación”. Aquí ganan fuerza aquellos que han trabajado y asentado sus propósitos de vida en el esfuerzo, dejando de lado a quienes han priorizado el éxito o se han volcado en el trabajo de manera obsesiva y urgente.

¿Qué es la resiliencia?

Antes que este conocido divulgador, una investigadora llamada Emmy Werner comenzó a estudiar a niños que crecían en condiciones complicadas. Entonces planteó que la resiliencia no es algo fijo, sino que es cambiante, un proceso que pasa a lo largo de la vida de las personas. 

Según la American Phycological Association, la resiliencia es el proceso que se sigue a la hora de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma o tragedia, amenaza o fuentes significativas de tensión. 

La resiliencia, para este organismo, es ordinaria y no quiere decir que no seamos capaces de experimentar sensaciones como la angustia o la ansiedad. Es común sobretodo cuando se ha pasado por tragedias significativas. Es fundamental establecer relaciones, evitar ver las crisis como algo complicado de superar o aceptar que los cambios son parte de la vida.

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