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Trabajar 32 horas semanales: Sumar plantea un nuevo reto para reducir la jornada laboral

Proponen una nueva reducción de la jornada labora y que una parte de los beneficios de las empresas se repartan entre los trabajadores.


La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, durante su intervención en la clausura de la Asamblea general de Sumar
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, durante su intervención en la clausura de la Asamblea general de Sumar |EFE
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Tras la asamblea estatal de Sumar el pasado fin de semana, desde el partido de Yolanda Díaz, tras conseguir la reducción de jornada a las 37,5 horas, plantean una ambiciosa propuesta de cara en esta materia, rebajarla hasta que los trabajadores solo tengan que trabajar 32 horas a la semana. 

Estas no son las únicas novedades laborales, entre ellas también plantean que las empresas repartan un porcentaje de beneficios a los trabajadores, para que una parte proporcional de las ganancias de la empresa se reparta entre la plantilla. 

En la asamblea el partido planteo otros temas que van desde el derecho universal por hijo a cargo, la herencia universal o medidas en materia de vivienda. 

Las nuevas medidas que plantea Sumar 

Además de la ambiciosa propuesta de reducir la jornada laboral a 32 horas, desde Sumar consideran que es necesario establecer medidas en materia de vivienda y su propuesta se basa en la prohibición de la compraventa de inmuebles con fines especulativos.

Para garantizar el derecho al cuidado de los hijos y establecer unas bases dignas para los menores españoles, reafirma su compromiso de conseguir el derecho universal por hijo a cargo.

Apuesta también por una herencia universal apuesta por desplegar la herencia universal, una propuesta que consistirá en ingresar 20.000 euros a jóvenes para fomentar su emancipación, estudios y emprendimiento.

Otro aspecto en el que insisten es en conseguir un sistema público de cuidados con políticas de corresponsabilidad, que junto a un “permisos justos” para favorecer a la infancia, y las personas mayores o dependientes, vaya “más allá de los vínculos estrictamente familiares”.

En cuanto a salud y educación, plantean en primer lugar que la atención psicológica se convierta en una prestación básica del sistema público de salud. Por su parte, el sistema educativo debe ser “100% público” y apuestan por potenciar una educación “gratuita y laica”, así como que la educación privada tribute de manera justa y sin excepciones.