Las plantas dan vida a cualquier estancia. Son alegres y quedan de lo más vistosas, dando ese plus que a veces necesitamos en casa. Ahora, ¿sabes que pueden realmente “darte vida” de verdad? Algunas tienen la capacidad de filtrar los contaminantes del aire y conseguir que respires un aire más puro, con el “súperpoder” de producir más oxígeno y limpiar el aire de toxinas.
Un poder que, precisamente, abordó el ‘Estudio de Aire Limpio de la NASA’ (‘NASA Clean Air Study’). Fue publicado en 1989 y dirigido por el científico Bill Wolverton en colaboración con la Asociación de Contratistas de Paisajismo de Estados Unidos. El objetivo original de la investigación era encontrar formas naturales y efectivas de purificar el aire en entornos cerrados y sin ventilación, como las estaciones espaciales, eliminando compuestos orgánicos volátiles (COV) como el benceno, el formaldehído, el tricloroetileno, el xileno y el amoníaco.
En este estudio se enumeran exactamente las plantas que mejor purifican el aire, con la ventaja de que se pueden encontrar sin problemas y son muy asequibles. Y eso no es todo, porque como recordó el experto en plantas Álvaro Pedrea, “son facilísimas de cuidar”.
Las 5 plantas recomendadas por la NASA
La primera de ellas es la Palmera de bambú (‘Chamaedorea seifrizii’), que no solo elimina sustancias tóxicas, sino que también actúa como un excelente humidificador natural, ideal para ambientes secos, especialmente en invierno. Una alternativa similar es la Areca, también conocida como palmareca, que “limpia el aire de toxinas y además se adapta bien a cualquier estancia”.
En segundo lugar está la ‘Sansevieria trifasciata’, más conocida como lengua de suegra o planta serpiente, que “libera oxígeno incluso de noche, así que es perfecta para el dormitorio”. Es de las pocas plantas que continúa produciendo oxígeno durante la noche y es prácticamente indestructible. Filtra toxinas como el benceno, el xileno y el formaldehído.
Tras estas, se encuentra la ‘Dracaena marginata’, de hoja fina, que “elimina químicos y además es superresistente, tanto que se dice que es casi indestructible”. A propósito, el estudio menciona que, en esta especie, a la planta a la que se le había cortado el follaje eliminó una cantidad media de benceno mayor que la planta completa con todas sus hojas. Esto llevó a los científicos a sugerir que las raíces y los microorganismos de la tierra son la vía principal para limpiar los químicos.
En último lugar, se encuentra el llamado tronco de brasil, ‘Dracaena massangeana’, que “absorbe toxinas y además requiere muy pocos cuidados”. Según el experto, “no solo purifica el aire, también se adapta a zonas con poca luz y además sus flores blancas son un plus”.
Cabe señalar, como “bonus”, que aunque no se menciona en el vídeo, en el estudio de la NASA sí aparece el clásico Poto. Es altamente eficaz para absorber formaldehído, xileno y benceno, que son contaminantes comunes en los hogares, además de que es una planta recomendada para principiantes por lo fácil que es de cuidar. Tambié la Cinta, otra muy popular, muy resistente y excelente para purificar el aire de formaldehído y monóxido de carbono.

