El Ministerio de Trabajo ha llegado a un acuerdo solo con los sindicatos para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 1.221 euros al mes con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2026 y sin absorción de los complementos salariales. Esto último es un aspecto muy importante porque, hasta el momento, las empresas podían contar los distintos pluses salariales para llegar al salario mínimo establecido en cada momento. Una absorción que ahora no podrán realizar, por lo que estos se sumarían al SMI.
La respuesta de las patronales no ha tardado en llegar y han tachado de “trampa” esta reforma que Trabajo pretende ejecutar a través del Real Decreto para la transposición de la directiva europea de salarios mínimos. Como ya adelantaron, CEOE y Cepyme, en un comunicado conjunto, han denunciado que esta medida quiebra la negociación colectiva.
Sobre esta decisión del departamento de Yolanda Díaz, y el transcurso de las negociaciones en esta materia, han asegurado que “nunca” había habido una falta de respeto y un desprecio “tan claro” al diálogo social como el “presenciando en estos días”.
De hecho, han afirmado que la subida del SMI (que será de 37 euros al mes respecto al actual) se ha realizado “saltándose de nuevo el Estatuto de los Trabajadores y quebrando la negociación colectiva, lo que llevará a un incremento exponencial de los costes y asfixiará a gran número de empresas”.
Una subida “inasumible” y “desproporcionada” para los autónomos
En el marco de las negociaciones, CEOE ha justificado su rechazo al aumento del salario mínimo en la imposibilidad de seguir los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social, afirmando que no han recibido ninguna propuesta en firme en la mesa de negociación de este jueves y en plena “descoordinación y conflicto” entre ministerios sin precedentes.
Por su parte, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha calificado la subida del SMI de “inasumible” y “desproporcionada” para los autónomos, acusando a Trabajo de “jugar” con las empresas y los trabajadores por cuenta propia.
“Tres meses ya prácticamente perdiendo el tiempo y una subida que parece que estaba diseñada y que lo que se ha estado es entreteniendo o intentando jugar en general con los autónomos y con las empresas”, ha aseverado.
No se abordó el incentivo fiscal a las empresas
El secretario de Estado de Trabajado, Joaquín Pérez Rey, explicó en la rueda de prensa posterior a la reunión que finalmente no se ha abordado en la misma la propuesta del Ministerio de Hacienda de establecer un incentivo fiscal consistente en una reducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades para las empresas que ejecutaran una subida de sueldo por encima del SMI.
El motivo es que las patronales, la misma mañana de este jueves rechazaron la propuesta asegurando que se trataba de una “fórmula trilera”. El ‘número dos’ de Trabajo ha denunciado que “apenas unas horas después de ser formulada”, esta iniciativa fue “tachada de trilera e intervencionista” por las organizaciones empresariales, una actitud que dejaba claro “un rechazo” rotundo a la misma. Por esta razón decidieron no abordarla, defendiendo que desde Trabajo no están “para perder el tiempo”.
Hace unos meses, desde CEOE afirmaron que, de llevarse a cabo este “blindaje” del SMI, respecto a la absorción de los complementos salariales, impugnarían la medida en los tribunales. Está por ver si desde la patronal deciden dar este paso, denunciando también que esta reforma tiene rango de ley y, por ende, debería pasar por el Parlamento, y no realizarse vía real decreto como va a hacer Trabajo.

