Las pensiones siguen siendo uno de los temas que más preocupan a los jubilados y pensionistas en España y sino que se lo digan a los miembros de ASJUBI, que no paran de manifestarse por el recorte que reciben en sus pensiones debido a la reducción de la jubilación anticipada. Ahora, unos jubilados hablan sin filtros del sistema de pensiones, dejando claro que este debería sostenerse, pero sin llegar a perder derechos.
El canal de YouTube ‘RescueYou’ ha recogido el testimonio de varios mayores de 65 años en una protesta, donde las consignas marcan el tono de la conversación: "Gobierne quien gobierne las pensiones se defienden". Entre megáfonos y reivindicación, aparecen reflexiones que mezclan preocupación, indignación y propuestas.
"Estamos reivindicando los jubilados que las pensiones no son dignas porque el IPC de la vida está muy alto y las pensiones están bajitas", explica Carmen, de 73 años, que acude cada lunes a protestar. Su diagnóstico es claro: "Las pensiones no contributivas cobran 400 y pico euros y luego las de viudedad".
"Nos cuentan una de chinos de que no hay dinero"
La sostenibilidad del sistema es una de las grandes cuestiones. Mientras algunos economistas alertan de que cada vez hay menos cotizantes por pensionista, los mayores lo ven desde otra perspectiva.
"Nos cuentan una de chinos de que no hay dinero", afirma otro pensionista que lleva 10 años jubilado. "Yo he sido de los que he levantado el país a base de mucho esfuerzo".
Para él, el problema no es la falta de recursos, sino su distribución: "Que cojan otros impuestos que sacan mucho impuesto de la vivienda, de las carreteras, de muchos sitios sacarlo para eso".
También rechaza el discurso de que las nuevas generaciones no tendrán pensión: "Eso no es justo ni es normal ni se debe consentir". Y lanza una advertencia clara: "Yo creo que ellos te quieren pasar la bola a los bancos".
La natalidad, la inmigración y el coste de la vida
El debate sobre el futuro del sistema lleva inevitablemente a la demografía. Menos nacimientos y empleos precarios complican el equilibrio.
"Los jóvenes tienen muchos trabajos muy precarios, les pagan cuatro horas y luego hacen ocho", denuncia Carmen, que además señala el problema del acceso a la vivienda: "Tenéis todos los pisos a 700, 900 euros de alquiler... lo principal en la vida es tener un techo".
Sobre la inmigración como solución, su postura es pragmática: "Las personas que han venido de otros países tienen muchos hijos... esos hijos se van a quedar aquí".
“Yo no estoy en contra de los inmigrantes porque los inmigrantes son los que nos van a ayudar a nosotros”, afirma una de las entrevistadas.
El salario mínimo y la pérdida de poder adquisitivo
La subida del salario mínimo interprofesional también ha creado debate entre estos jubilados, que no dudan en posicionarse a favor de esta medida de cara a mejorar la vida de los jóvenes, aunque también consideran que se necesitarían más medidas y no solo subir el SMI.
"A mí me parece muy bien... todo lo que sea incentivar al trabajador", señala Carmen. Sin embargo, introduce una crítica clave: "La carestía de la vida sigue tan alto... lo tendrían que subir a 2.000 y pico euros para poder vivir".
El problema, según los entrevistados, no es solo el salario, sino el encarecimiento general: "El gobierno tendría que bajar un poquito los precios de la alimentación".
Otro pensionista lo resume con una idea sencilla: "Algo positivo siempre que se suba para arriba... y que los de arriba ganen menos".
Qué piensan los jubilados de los que se van a Andorra para pagar menos
Los pensionistas también han opinado sobre los jóvenes que se van a países como Andorra para pagar menos impuestos y sobre los que después de hacer esto deciden volver a España, algo en lo que la mayoría están de acuerdo.
"Una persona que no es solidaria no debería de estar aquí otra vez", afirma Carmen con rotundidad. "Que se vaya a vivir a Andorra pero definitivamente... le quitaría la nacionalidad española".
La opinión es compartida por otros entrevistados. "No debería pertenecer aquí tendría que vivir en Andorra", señala otro jubilado.
Para ellos, la cuestión no es legal, sino moral: "¿Qué solidaridad tiene con el pueblo español?", se pregunta Carmen. Y va más allá: "El que tiene dinero y quiere robar más... eso es robar al gobierno de aquí".
Una generación que no renuncia a defender lo suyo
Más allá de las diferencias ideológicas o propuestas concretas, hay un elemento común en todos ellos y no es otro que la defensa del sistema público de pensiones como un derecho ganado.
"Yo he trabajado y me he callado y he levantado el país", resume uno de los entrevistados.
En la calle, entre consignas y experiencias compartidas, los jubilados dejan claro que no están dispuestos a asumir que su futuro o el de las próximas generaciones esté en duda. Porque, como repiten una y otra vez, no se trata solo de números, sino de dignidad.

