El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves en votación el real decreto que revaloriza las pensiones para 2026, con una subida del 2,7% genérica, en una sesión parlamentaria marcada también por el rechazo al escudo social que se produjo en una votación paralela. A diferencia de ese texto, que ha sido tumbado por el voto en contra de PP, Vox y Junts, el decreto de pensiones ha salido adelante con el respaldo de todos los grupos excepto Vox, que ha votado en contra.
La norma aprobada fija una subida del 2,7% con carácter general, que se eleva al 7% en el caso de las pensiones mínimas y al 11,4% para las no contributivas y el ingreso mínimo vital, según recoge la información oficial del debate parlamentario. El decreto será tramitado ahora como proyecto de ley, después de que el Ejecutivo optara por presentarlo de forma separada al escudo social para garantizar su aprobación.
La decisión afecta a cerca de 13 millones de pensiones y prestaciones, en un contexto en el que el Gobierno ha defendido la actualización conforme al IPC como un compromiso estructural del sistema público. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, sostuvo en el hemiciclo que se trata de “una medida justa, urgente y necesaria para la estabilidad del sistema” y subrayó que “la actualización de las pensiones conforme al IPC es un derecho que garantiza la dignidad y el poder adquisitivo de los mayores”.
La revalorización forma parte del esquema acordado en la última reforma del sistema, que vincula las pensiones al índice de precios al consumo para preservar su capacidad adquisitiva. En términos presupuestarios, la medida consolida el crecimiento del gasto en pensiones, que ya supera los 14.000 millones de euros mensuales, según los últimos datos oficiales publicados esta semana.
El decreto incluye además otras disposiciones complementarias, como la congelación en 2026 de las cotizaciones de los trabajadores autónomos, la posibilidad de anticipar la jubilación para bomberos forestales y agentes medioambientales mediante una cotización adicional, y la prórroga de la compatibilidad entre pensión y trabajo para médicos de atención primaria, de familia y pediatras.
La aprobación del texto, con el único rechazo de Vox, supone un respiro para el Ejecutivo en una legislatura marcada por la fragmentación parlamentaria y evidencia que, pese a los desacuerdos en otras materias sociales, existe una mayoría suficiente para respaldar la actualización anual de las pensiones.
Ayudas a las víctimas de Adamuz
En la misma sesión plenaria, el Congreso también ha aprobado el decreto de ayudas destinado a paliar los efectos del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que claramente había provocado una serie de subidas en los precios de algunos servicios de transporte en las horas posteriores al siniestro, así como otras repercusiones a pasajeros y familiares.
El decreto, defendido por el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, buscaba evitar el incremento excesivo de precios en situaciones de emergencia y reforzar la protección de los consumidores. Según el debate recogido en la Cámara, el texto pretendía impedir que ninguna empresa pudiera “hacer caja a costa de la vulnerabilidad de la ciudadanía” en contextos excepcionales.
La iniciativa ha contado con el apoyo de los socios habituales del Gobierno, mientras que PP, Vox y Junts no estaban tan conformes con este paquete de ayudas y acciones. Con su aprobación, el Ejecutivo refuerza el conjunto de medidas dirigidas a responder a situaciones de emergencia y a proteger a los consumidores ante prácticas consideradas abusivas.
La jornada parlamentaria deja así un balance mixto para el Gobierno: el revés en el escudo social contrasta con el aval mayoritario a la revalorización de las pensiones y a las medidas vinculadas a Adamuz, dos iniciativas que consolidan compromisos sociales con un amplio respaldo en la Cámara.

