Jaume Fontanals, experto en microbiota: "La peor de todas es la Coca-Cola Zero, te olvidas del gas y los edulcorantes que irritan la mucosa gástrica"

El especialista advierte que los edulcorantes artificiales alteran la salud digestiva y recomienda priorizar el kéfir y el agua filtrada.

Jaume Fontanals, experto en microbiota: "La peor de todas es la Coca-Cola Zero, te olvidas del gas y los edulcorantes que irritan la mucosa gástrica" |'Drfontanals.com'.
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La salud intestinal se ha convertido en el eje central del bienestar físico, desplazando el antiguo foco sobre las calorías hacia el impacto real de los químicos en nuestra microbiota. Jaume Fontanals, experto en microbiota y reconocido divulgador, ha alertado sobre el consumo de bebidas comunes que, bajo una apariencia inofensiva, pueden comprometer el sistema digestivo. 

Según el especialista, opciones populares como la Coca-Cola Zero deben ser evitadas, especialmente por quienes padecen patologías como el SIBO o la disbiosis, debido a su capacidad para irritar la mucosa gástrica y alterar el equilibrio bacteriano.

"La consumes porque en teoría no tiene azúcar, pero te olvidas del gas y de los edulcorantes. Si padeces SIBO o alguna otra patología digestiva, esta debería ser la peor opción", sentencia Fontanals.

 Esta advertencia coincide con estudios publicados en la revista Nature Communications a finales de 2025, que confirman que edulcorantes como el aspartamo interactúan con las bacterias del colon, reduciendo la presencia de la Akkermansia muciniphila, una bacteria esencial para mantener la barrera protectora del intestino.

El riesgo del ‘intestino permeable’

La evidencia científica es clara: el consumo recurrente de bebidas "Zero" no es inocuo. Según los informes de la EFSA y la OMS, estos productos actúan como disruptores metabólicos. Al debilitarse la mucosa intestinal, se produce el fenómeno conocido como "intestino permeable", que permite el paso de toxinas al flujo sanguíneo, desencadenando una inflamación de bajo grado en todo el organismo.

Además de los refrescos, Fontanals analiza el impacto de otros hábitos diarios:

  • Zumos de fruta: El experto recomienda consumir la pieza entera. Al exprimirla, se pierde la fibra necesaria para evitar picos de azúcar y garantizar una liberación de glucosa prolongada.
  • El café: Aunque estimula el tránsito intestinal, Fontanals sugiere un máximo de dos o tres tazas al día. "Si consumes cinco cafés al día, puede ser que eso acabe causando irritación de la mucosa gástrica y, por ende, acidez o reflujo", explica.

Kéfir y agua filtrada: los aliados de la microbiota

En el lado opuesto de la balanza, el especialista destaca el kéfir como una de las mejores herramientas para recuperar la salud digestiva gracias a su alto contenido en probióticos. No obstante, lanza un aviso para quienes no están acostumbrados a su consumo: "Id de menos a más, buscando siempre vuestra tolerancia, ya que puede producir ciertos gases".

Finalmente, Fontanals hace hincapié en un gesto básico pero a menudo olvidado: la hidratación con agua filtrada. "No es lo mismo consumirla directamente del grifo. La cal y los metales pesados dificultan nuestro trabajo digestivo", afirma el experto, quien lamenta que una gran parte de sus pacientes no llega a consumir ni un litro de agua al día. 

En un contexto donde la salud del intestino es el pilar del sistema inmune, la recomendación clínica actual es tratar los refrescos edulcorados como un capricho excepcional y nunca como un sustituto del agua.

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