El Ministerio de Trabajo ha llegado este jueves a un preacuerdo con los sindicatos CCOO y UGT para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 1.221 euros mensuales. Esto supondría un aumento del 3,1% (37 euros más al mes y 518 euros más al año) respecto al actual y que se aplicaría con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2026. CEOE y Cepyme han rechazado el acuerdo, por lo que la subida, como ocurrió con la anterior, se firmará solo con las organizaciones sindicales.
Un punto muy importante de esta subida, y que se diferenciará de las demás, es que Trabajo se ha comprometido a ejecutar una reforma del decreto de salarios mínimos interprofesionales actual para blindar el SMI de forma que no se puedan absorber los complementos salariales. Esto es, hasta el momento, las empresas, para llegar al salario mínimo establecido en cada momento, podían contar los distintos pluses salariales. Esto, con el incremento propuesto, no podrán hacerlo, siendo una medida muy demandada por los sindicatos.
“No es posible que estas subidas, que estos 37 euros, se pierdan por el camino, que no lleguen al bolsillo de las personas trabajadoras”, ha expuesto el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en la rueda de prensa posterior a la mesa de diálogo social.
Esta reforma no es baladí y CEOE ya advirtió hace unos meses que si el departamento de Yolanda Díaz blindaba los completos salariales en el decreto para subir el SMI, acudirían a los tribunales para impugnar la medida. “Eso no se puede hacer porque el Estatuto de los Trabajadores marca que eso no es así”, manifestó Antonio Garamendi, el presidente de CEOE, el pasado diciembre, exponiendo que se trataba de “otra locura”.
El representante de los empresarios denunció que este blindaje supondría que en algunos casos el salario mínimo pudiera subir hasta “un 20% y un 25%”, considerando que el departamento de Díaz está jugando con “cosas que no son legales”. Asimismo, desde la patronal han reiterado que Trabajo no puede ejecutar este blindaje vía real decreto, siendo una medida que debería pasar por el Parlamento.
Por su parte, desde cartera de Díaz han insistido en que sí es posible y que, concretamente, se llevará a cabo a través del Real Decreto para la transposición de la directiva europea de salarios mínimos, sin necesidad así de rango de ley, afirmando que cuentan con “fundamentos jurídicos sólidos” para hacerlo por esta vía y no mediante un anteproyecto de ley. En este marco, Pérez Rey también ha adelantado que, además de incorporar las reglas de absorción y compensación para los complementos salariales, incorporarán otros elementos que les “pide Europa”, “como lo que tiene que ver con el funcionamiento de la Comisión de Expertos del SMI”.
Una subida del SMI de nuevo solo con los sindicatos que se realizará mediante dos decretos
CCOO y UGT han solicitado que la subida del SMI se lleve “lo antes posible” al Consejo de Ministros, especialmente tras la caída del decreto ómnibus donde se encontraba la prórroga del salario mínimo actual, lo que llevó a Trabajo a aprobar una instrucción para que se mantuviera. Desde UGT también han precisado que esta subida del salario mínima se hará mediante la firma de dos decretos: uno para la actualización de la cuantía y otro donde se recoja esa limitación de la absorción de pluses.
“De manera paralela vamos a llevar a cabo una reforma de las reglas de absorción y compensación, para que estos 37 euros vayan directos al bolsillo de las personas trabajadoras y no se queden por el camino, porque no es de recibo que quien trabaja en condiciones de peligrosidad, quien necesita una especial atención, vea cómo esos complementos se absorben y compensan y quedan diluidos por la subida del salario mínimo interprofesional”, expuso el ‘número dos’ de Yolanda Díaz en la rueda de prensa.
Sobre el transcurso de las negociaciones, Pérez Rey ha lamentado nuevamente que el acuerdo se haya pactado solo con las organizaciones sindicales. “No hemos podido incorporar a la patronal, como hubiera sido nuestra voluntad, a este acuerdo de diálogo social. Hemos negociado sin resuello, nos hemos dejado la piel. Hemos buscado propuestas y contrapropuestas para que CEOE y Cepyme pudieran hoy acompañarnos en la presentación de este acuerdo de salario mínimo interprofesional, pero finalmente no ha sido posible”, ha manifestado.
En los mismos términos, ha reiterado que no han “escatimado en esfuerzos para recuperar el diálogo social”, para establecer un camino “más transitable”, insistiendo en que han mantenido “una voluntad genuina” para incorporar a CEOE y “ni aun así ha sido posible”.
El incentivo fiscal, sin abordar
El secretario de Estado de Trabajado ha explicado que, en esta reunión, finalmente no se ha abordado la propuesta del Ministerio de Hacienda de incentivos fiscales que, según se filtró, consistía en una reducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades para las empresas ejecutaran una subida de sueldo por encima del SMI. Una medida que, a propósito, ha reconocido, que no era la que quería Trabajo.
El motivo por el que no se ha abordado, ha explicado, es porque desde la patronal ya la habían desechado incluso antes de conocerla formalmente, denunciando que “apenas unas horas después de ser formulada”, fue “tachada de trilera e intervencionista” por las organizaciones empresariales. Esta actitud, ha agregado Pérez Rey, deja claro “un rechazo” rotundo a la misma, defendiendo que desde Trabajo no están “para perder el tiempo”.
En este sentido, ha afirmado que “las personas que están esperando que su salario suba 37 euros al mes”, no hubieran entendido que se pusiera sobre la mesa sabiendo que una semana después iba a ser rechazada por la patronal, lo que alargaría la aprobación del nuevo salario mínimo.