Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), ha advertido de que algunas medidas fiscales y laborales planteadas por el Gobierno están provocando mayor “interferencia” e “inseguridad” económica en un contexto mundial lleno de incertidumbre en lo que se refiere a lo económico debido al conflicto en Oriente Próximo y a sus efectos en los mercados o el precio del petróleo.
El líder de la patronal ha querido destacar que la guerra en Irán podría tener efectos relevantes sobre la economía española si el conflicto se prolonga, tal y como ha asegurado durante su intervención en el III Foro Económico de The Objective, celebrado en Madrid. En su opinión, si continúa la guerra esto podría provocar un repunte de la inflación (que actualmente se contiene en un 2,3%) que terminaría por reducir el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB).
Teniendo en cuenta todo esto, a Garamendi no le parece bien que desde el Gobierno ahora salgan debates sobre la democratización de las empresas o en el reparto de acciones entre trabajadores, iniciativas que, según su opinión, solo crean más dudas ahora mismo entre los inversores. El dirigente empresarial puso como ejemplo la mesa de diálogo social convocada por el Ministerio de Trabajo para abordar la llamada “democracia en las empresas”, reunión a la que la CEOE finalmente no fue.
Garamendi no ve positivo que los trabajadores tengan acciones en las grandes empresas
El presidente de la patronal cuestionó especialmente algunas propuestas que plantean que las compañías de mayor tamaño compartan parte de su capital con los trabajadores. Según afirmó, la posibilidad de que las empresas de más de 250 empleados deban repartir un porcentaje de sus acciones entre la plantilla supone una medida que, incluso en fase de debate, puede afectar a la confianza inversora.
A su juicio, la discusión de estas iniciativas transmite una señal negativa al exterior. “Solo el hecho de que se plantee ya genera un problema para la inversión extranjera”, sostuvo, al considerar que determinadas propuestas podrían interpretarse como una amenaza a la propiedad privada.
Avisa de los efectos del conflicto en Oriente Próximo
Garamendi también alertó de las consecuencias económicas que tendría una prolongación del conflicto en Oriente Próximo. Si la inflación se dispara como consecuencia de la crisis internacional, explicó, el crecimiento económico podría ralentizarse mientras el gasto público aumenta, por ejemplo, debido a la revalorización automática de las pensiones ligada al IPC.
Al mismo tiempo, el presidente de la CEOE también ha criticado la política fiscal del Gobierno y denunció lo que considera un “abuso” impositivo sobre las empresas. Para su parecer, esta presión fiscal está provocando una transferencia de renta desde el sector privado hacia el sector público.
El dirigente empresarial también llamó a alcanzar un pacto de Estado entre las principales fuerzas políticas, en referencia a PSOE y PP, para dar estabilidad a la política económica. En ese sentido, lamentó que España lleve varios años sin aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, lo que dificulta tratar reformas estructurales en un contexto internacional complejo, en su opinión.
Finalmente, Garamendi defendió el papel de las empresas como motor de crecimiento y subrayó la necesidad de favorecer la inversión y la competitividad para sostener la creación de riqueza y empleo en la economía española.