Un conductor de autobús logra una incapacidad permanente absoluta de 2.522,69 euros por trastorno bipolar y adicciones, pese a que la Seguridad Social se negó a revisarle el grado
La Seguridad Social sostenía que podía desempeñar trabajos livianos o sedentarios, pero el tribunal explica que la afectación cognitiva y funcional es tan grave que le impide “el desempeño de cualquier tipo de trabajo”.

