La ley de alquiler lo confirma: el inquilino se puede quedar en la vivienda hasta 8 años si el casero no le avisa con 4 meses de antelación de que no quiere renovar
La LAU prevé que el contrato puede prorrogarse tácitamente hasta 3 años más si el casero no avisa al inquilino con antelación de que no quiere renovar el contrato llegado el quinto año.
