Thomas Browaeys, un estudiante francés de 14 años, ha logrado desarrollar una decena de aplicaciones basadas en inteligencia artificial (IA) destinadas a automatizar procesos administrativos y técnicos. El joven, que cursa secundaria en la región de Yvelines, dedica entre una y cuatro horas diarias al perfeccionamiento de estas herramientas con el objetivo de “automatizar las pérdidas de tiempo que enfrentan las empresas”.
La precocidad de Thomas plantea dudas sobre si las leyes actuales están preparadas para adaptarse al talento que puede aparecer a edades muy tempranas en la era digital. En la actualidad, la legislación francesa, similar a la española, impide a un menor de 16 años inscribirse como trabajador autónomo o fundar una microempresa, un obstáculo burocrático que el adolescente y su familia intentan resolver mediante consultas a organismos oficiales para adelantar el lanzamiento de su propia startup.
Y es que su método de trabajo no se basa en utilizar la IA solo para entretenerse. Según explica el propio Thormas en una entrevista para el medio francés Le Figaro, donde reconoce tener un don en el uso de la herramienta, el proceso comienza con la identificación de una necesidad analógica para automatizarla.
“Básicamente, entiendo la arquitectura del código, conozco los fundamentos, pero no sé cómo codificar correctamente, así que dejo que la IA lo haga”, afirma. Para ello, utiliza modelos avanzados como Claude y Cursor, herramientas por las que paga una suscripción mensual de 40 euros, aunque por ahora “solo desarrollo herramientas para mi familia y amigos”, afirma.
El salto al entorno profesional
El punto de inflexión en su corta trayectoria se produjo el pasado diciembre durante una estancia de observación en Talkr AI, una compañía especializada en asistentes de voz. Lo que debía ser una semana de aprendizaje pasivo terminó con el desarrollo de una aplicación funcional que automatizó el cálculo del retorno de inversión (ROI) para uno de los empleados de la firma.
“Me di cuenta de que uno de los empleados tardaba mucho en calcular el retorno de la inversión de un producto e introducirlo en su hoja de cálculo de Excel. Se sorprendió mucho, pero la instaló y funcionó. Le ahorré unos diez minutos en esa tarea”
Pascal Lainé, consejero delegado de Talkr AI, reconoce el potencial del joven. “La aplicación no se usa a diario, pero podría sernos útil en el futuro. En cualquier caso, es un joven muy prometedor”, explica para el medio francés. Este tipo de hitos evidencian la aparición de una generación de ‘nativos de la IA’ que, de forma autodidacta a través de plataformas como YouTube, están redefiniendo el concepto de desarrollo de software.
Aunque está enfocado en sus ‘negocios’, Thomas no descuida sus estudios y mantiene una media casi de sobresaliente. Además, compagina su faceta de programador con la práctica del tenis tres veces por semana, una disciplina que considera necesaria para mantener el equilibrio personal antes de enfrentarse a al examen de graduación y continuar la batalla legal para convertirse en el empresario más joven de su región.

