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La obra del vecino provoca un deslizamiento de tierra sobre su casa y amenaza con derrumbarla: el Ayuntamiento instala un muro que inutiliza 40 metros de su terreno por el riesgo estructural

La familia lleva dos años con el miedo de que su casa se derrumbe por un montículo de tierra del vecino que invade su parcela provocando daños estructurales y filtraciones en su vivienda.

Una montaña de tierra junto a una casa
Una montaña de tierra junto a una casa |Envato Lab
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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Las obras de los vecinos pueden resultar moletas en la mayoría de los casos por los ruidos, pero en ocasiones los problemas pueden ir mucho más allá. Es el caso de una familia francesa que lleva dos años viviendo bajo la amenaza de que un montículo de tierra procedente de la obra en la parcela de sus vecinos, que ya se ha deslizado sobre su propiedad, provoque derrumbes en su vivienda.

Según informan desde Le Figaro Inmobilier, el terraplén se acumuló en el verano de 2022, cuando comenzaron los trabajos en la parcela contigua. Con el paso de los meses y las lluvias, la tierra terminó derrumbándose invadiendo su terreno y dañando los ventanales de la planta baja. Aunque la tierra que cayó directamente sobre su parcela fue retirada, las ventanas tuvieron que ser cubiertas provisionalmente con paneles de madera.

Tiempo después el problema se ha ido agravando y es que actualmente con la acumulación de agua en esa tierra, el montículo ejerce más presión sobre la estructura de la casa y está  provocando filtraciones, humedades e incluso goteras en el cuadro eléctrico del sótano. “Si se derrumba, se derrumbará toda la casa, y esperemos no estar dentro en ese momento”, advertía la propietaria en Le Parisien, reflejando el temor con el que conviven junto a sus tres hijos.

Un muro provisional que deja parte del terreno inutilizado

Ante la gravedad de la situación, el Ayuntamiento decidió instalar una barrera protectora para evitar nuevos deslizamientos mientras se estudia una solución definitiva. Sin embargo, esta estructura se encuentra dentro de la propiedad de la familia afectada, lo que ha dejado inutilizados alrededor de 40 metros cuadrados de su terreno.

Además, el mantenimiento del muro recae sobre los propios propietarios, pese a que consideran que son los principales perjudicados por las obras vecinas. La medida, aunque preventiva, no resuelve el problema de fondo ni elimina el riesgo estructural que sigue generando el terraplén saturado de agua.

Desde el consistorio explican que se están realizando estudios técnicos para determinar la mejor solución de refuerzo y subrayan que no es posible retirar el montículo antes de construir un muro de contención permanente, ya que hacerlo podría desestabilizar aún más el terreno. Hasta que esa infraestructura definitiva sea una realidad, la familia continuará viviendo con la incertidumbre y el temor a que el terreno termine cediendo por completo.