La multinacional del mueble y la decoración IKEA ha decidido poner fin a su actividad el próximo mes de agosto de 2026 en su centro logístico de Toulouse, Francia, tras 2 años funcionando sin incidencias importantes en la ciudad francesa. Este pasado lunes 19 de enero, sus empleados se declararon en huelga por primera vez, tras conocer la noticia del cierre de sus instalaciones.
Según informa el medio local ‘France Bleu’, el lunes tuvo lugar un paro laboral que duró una hora por la mañana y una hora por la tarde, en el centro de distribución ubicado en el polígono industrial Jean Perrin, detrás del Oncopole (Toulouse). Este nuevo cierre de la cadena, que se une a otros como las 7 tiendas de China, podría afectar a 62 empleados que trabajan allí. La plataforma logística abrió en marzo de 2024 y ahora, justo antes de Navidad, informaron de que cerraría definitivamente en agosto de 2026 para sorpresa de todos sus trabajadores.
“Compré una casa en la zona, solicité una hipoteca a 25 años y, seis meses después, me dijeron que mi sitio web iba a cerrar”, comenta una afectada.
Este centro logístico pasa desapercibido para la mayoría
Este centro de distribución (conocido en el sector como CDC) pasa prácticamente desapercibido para el público. No se trata del punto de recogida de mercancías de Roques-sur-Garonne y su acceso está restringido. Para entrar en este almacén de aspecto moderno es imprescindible acreditar la identidad. En el aparcamiento de la plataforma logística nos recibe Elisabeth Suárez Damota, representante del Comité de Empresa (CSE) y afiliada al sindicato CFE-CGC, quien describe el impacto que supuso el anuncio del cierre: “Apenas llevamos dos años abiertos y nos anuncian, la semana antes de Navidad, que la planta va a cerrar”.
Elisabeth había reorganizado por completo su vida en función de su empleo en el CDC de IKEA: “Lo dejé todo en París, mi familia, el apartamento que tenía, para venir a instalarme aquí. Hace exactamente seis meses compré una casa en la zona, así que solicité una hipoteca a 25 años y, seis meses después, me dijeron que mi local iba a cerrar”.

Desde la dirección del grupo sueco, reconocible por su logotipo azul y amarillo, sostienen que la plataforma ya no alcanza los objetivos marcados. Sin embargo, los trabajadores en huelga aseguran que el centro estaba diseñado para gestionar hasta 80.000 metros cúbicos de mercancía al año, una cifra muy alejada de la realidad actual, ya que apenas se alcanzan los 30.000.
Hasta 62 empleados se podrían ver afectados
A los 62 empleados afectados se les han planteado distintas alternativas de traslado, como otras plataformas logísticas en Bayona o Saint-Quentin-Fallavier (Isère), o incluso la tienda de Roques-sur-Garonne. Una opción que Julien Bourden, portavoz de la plantilla, rechaza de plano: “Trabajé 20 años en la tienda de Roques. Las condiciones son mucho más difíciles, el equipo de trabajo es mucho más antiguo. Así que, la verdad, no quiero volver directamente a ese lugar”.
El cierre de la plataforma de Ikea también tendrá consecuencias directas para los clientes, advierten los trabajadores, especialmente en los plazos de entrega.
Julien Bourden, que no pertenece a ningún sindicato, alerta: “Las consecuencias (del cierre) serán mayores retrasos. En lugar de recibir la mercancía en dos o tres días, podría tardar una semana, o incluso un poco más. Corremos el riesgo de perder clientes. Hoy en día, la gente quiere que le entreguen al día siguiente. Soy cliente, ante todo. Así que es cierto que cuando no recibo la mercancía a tiempo, cuando no recibo mi entrega, puedo fácilmente recurrir a la competencia”.
Según ha informado el sindicato CFE-CGC, el próximo viernes 23 de enero está prevista una reunión entre la dirección y los representantes sindicales.

