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Gabriel, vecino de Barcelona, indignado con el turismo: “Hay farmacias que tienen comisiones con los guías turísticos para llevar a los visitantes y vender ciertos productos"

Aunque cada turista gasta más de 270€ de media, crece el número de españoles que dice estar harto del turismo masivo.

Gabriel, vecino de Barcelona.
Gabriel, vecino de Barcelona. |Cuatro
Redacción Noticiastrabajo
Redacción Noticiastrabajo
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España es un imán para el turismo. Cada año, más de 85 millones de viajeros internacionales recorren el país atraídos por su clima, su gastronomía y su patrimonio.

Desde los pueblos de Andalucía hasta las calles modernistas de Barcelona, pocos rincones se escapan a ojos del turista

Las cámaras, los grupos organizados y los autobuses se han convertido ya en una postal tan habitual como los monumentos que visitan.

Pero esa imagen, que sugiere un punto económico importante para la ciudad, tiene otra cara. En zonas como Barcelona, Madrid o San Sebastián, cada vez más vecinos aseguran sentirse expulsados de sus propios barrios.

Los precios del alquiler, por las nubes

Solo vivir en Barcelona se ha convertido, para muchos, en un lujo difícil de pagar. Entre 2024 y 2025, el precio medio del alquiler pasó de 1.449 a 1.638 euros mensuales, con el metro cuadrado en 23,4 euros, según Idealista. Datos que consolidan a la capital catalana como la ciudad más cara de España.

Detrás de esta subida, explican los expertos, está la fuga de viviendas hacia el alquiler turístico y de temporada, donde los propietarios encuentran mayores rentabilidades que en el mercado tradicional.

Vecinos al límite: “Me han robado el barrio”

Mientras los precios se disparan y los pisos turísticos se multiplican, muchos vecinos sienten que la ciudad ha dejado de pertenecerles.

“Hay farmacias que tienen comisiones con los guías turísticos para llevar a los turistas y venderles determinadas cremas”, sentencia Gabriel, uno de los vecinos del barrio.

Este no es el único testimonio. Otra vecina también comparte la sensación: “Siento que me han robado el barrio. Antes había tiendas locales, ahora solo quedan cuatro. Todo está hecho para el turismo”, relata.

Pese a ello, el turismo sigue siendo un gran pilar en las ciudades. En Madrid o Barcelona, el gasto medio por turista ya supera los 270 euros diarios, muy por encima de la media nacional, gracias a la oferta gastronómica y de compras.