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Ramadán en España: qué derechos tienen los trabajadores musulmanes para salir antes del trabajo

El Acuerdo de Cooperación con la Comisión Islámica de España permite solicitar la adaptación de la jornada durante el mes sagrado, aunque siempre mediante acuerdo con la empresa y con recuperación de las horas.

varias trabajadoras de la fresa
Trabajadoras recogiendo fresas en Huelva |EFEAgro
Ana Cara
Fecha de actualización:
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Este miércoles comienza el Ramadán para más de 2,5 millones de personas musulmanas que residen en España. Los practicantes dedican este período a la oración, la reflexión, la caridad y el ayuno durante las horas de sol, un rito que transforma su rutina diaria y que exige equilibrio para compaginar este mes sagrado con la vida laboral.

El Ramadán suele comenzar con el avistamiento del primer cuarto de luna (el noveno mes del calendario islámico), por eso no suele ser el mismo en todos los países y se decide con una o dos noches de antelación. Este año se prolongará hasta el 19 de marzo de 2026, aunque la fecha de su fin también se decide en base a la noche de luna nueva. 

En estas fechas, los musulmanes se abstienen de comer y beber desde aproximadamente las 6:00 horas de la mañana hasta el ocaso, sobre las 19:00 u 20:00 horas de la tarde, cuando se produce el iftar (romper el ayuno). En este lapso de tiempo tampoco pueden tomar alcohol, mentir, ni mantener relaciones sexuales. El ayuno en Ramadán es obligatorio aunque hay excepciones: enfermos, viajeros, niños, ancianos y mujeres embarazadas, en período de lactancia o durante la menstruación.

En países occidentales, como España, poder compaginar las prácticas religiosas con las obligaciones profesionales requiere un ajuste en el ritmo de trabajo, pero “con flexibilidad” para que la mayoría de los trabajadores consigan mantener sus responsabilidades, según señalan a EFE representantes sindicales expertos en salud laboral.

¿Existe derecho a salir antes del trabajo en Ramadán?

La diversidad religiosa en España ha experimentado un aumento notable en las últimas cuatro décadas que también se refleja en el ámbito laboral a la hora de ejercer el derecho a la libertad religiosa. Sin embargo, esta realidad no está recogida de forma específica en la normativa laboral. Ni el Estatuto de los Trabajadores ni el Real Decreto 1561/1995 contempla expresamente la posibilidad de adaptar la jornada por motivos religiosos. 

No obstante, sí existe un Acuerdo de Cooperación entre el Estado y la Comisión Islámica de España (CIE), aprobado por la Ley 26/1992 (que se puede consultar en este BOE) que regula las relaciones de cooperación para garantizar la libertad religiosa y los derechos asociados a la comunidad musulmana. 

Según explica a EFE la responsable de Salud Laboral de CCOO, Mónica Pérez, los musulmanes pueden solicitar la interrupción del trabajo los viernes, día de rezo obligatorio, entre las 13:30 y las 16:30 horas, así como concluir la jornada una hora antes de la puesta del sol durante el Ramadán, contemplado en este acuerdo.

Eso sí, no se trata de un permiso automático, sino de acuerdos entre trabajador y empresa

Pese al acuerdo, este texto no contiene cláusulas específicas sobre permisos laborales o adaptación de jornadas. Esos temas se negocian caso a caso o a través de convenios colectivos. 

“Son derechos que tienen pero siempre subordinados a la existencia de un acuerdo entre el trabajador y la empresa”, así lo advierte Pérez, quien recuerda que las horas no trabajadas deberán recuperarse posteriormente y sin compensación adicional.

Por tanto, salir una hora antes durante el Ramadán depende de la negociación individual o colectiva. Solo en caso de que el convenio lo contemple expresamente se aplicaría de forma más generalizada. En países como Francia, donde hay empresas con una elevada presencia de trabajadores musulmanes, esta adaptación es más habitual.

También es posible, mediante acuerdo entre trabajador y empresa, sustituir festivos generales por festividades islámicas, tal y como prevé el Acuerdo. Además, la Constitución Española, en su artículo 16, reconoce la libertad ideológica, religiosa y de culto, que constituye el fundamento jurídico de estas adaptaciones en el ámbito laboral.

articulo 16 consitución española
Artículo 16 | Constitución Española

“Aparte de todo esto, se puede encajar en la normativa de prevención de riesgos laborales siempre y cuando hacer este ayuno implique un aumento de riesgos, es decir, al ir vinculado al riesgo que existe en la empresa, por ejemplo, si se tiene que subir a un andamio o utilizar una maquinaria muy precisa”, subraya Pérez.

Empresas más flexibles, según los sindicatos

Aunque la ley no obliga a conceder permisos especiales por creencias religiosas, los sindicatos detectan una mayor sensibilidad empresarial, especialmente en sectores y territorios con mayor presencia de trabajadores musulmanes.

“Ahí donde están más acostumbrados a tener trabajadores musulmanes, los empresarios están más abiertos y son más sensibles, aunque seguramente habrá trabajadores que sí tengan problemas porque estén en una zona geográfica o un sector donde no sean población mayoritaria”, remarca Pérez.

El responsable de Migraciones de UGT, Cesc Poch, señala que algunos convenios colectivos ya contemplan adaptaciones específicas, como ocurre en el sector agrícola de Murcia y Almería. “Lo que nosotros pedimos es que haya un marco de entendimiento entre el trabajador y la empresa donde sea posible flexibilizar y adaptar la carga de trabajo durante el Ramadán”, apunta Poch, quien recuerda que el empleador no está obligado a conceder días libres adicionales por motivos religiosos.

Desde UGT también reclaman “más información y más formación” para evitar prejuicios, ya que el tópico de que durante el Ramadán se trabaja menos, aseguran, no se corresponde con la realidad.

El impacto en el campo: más duro en verano

Uno de los sectores donde el Ramadán puede tener mayor impacto es el agrario, debido al esfuerzo físico y la exposición al calor. Este año, al coincidir en invierno, la situación es más llevadera. “Este año se hace con normalidad, pero en pleno verano lo pasas peor, son horas de mucho calor y no comes ni bebes hasta la puesta del sol, aunque para nosotros no es tan exagerado, ya estamos acostumbrados”, explica a EFE el responsable del sector agrario en CCOO Aragón, Rachid El Jazouli.

En Aragón trabajan entre 5.000 y 6.000 musulmanes en el campo, y existen convenios que permiten sustituir festivos navideños por el fin del Ramadán. “Es una buena opción. Las empresas son cada vez más flexibles, lo van entendiendo, no les queda otra porque saben que Ramadán se hace sí o sí”, afirma. 

El Jazouli rechaza que se cuestione la productividad durante este mes: “el campo es duro y hay desmayos todo el año”, y recuerda la importancia de aplicar los protocolos frente al calor.

Ramadán en la oficina y en el deporte profesional

En trabajos de oficina, la adaptación suele ser más sencilla. Jorge, consultor informático de 44 años convertido al islam hace siete años, reconoce a EFE que su primer Ramadán fue diferente. “Mi primer año sí que fue ‘más duro’ por la obsesión de pensar que iba a estar todo el día sin comer, esa autosugestión hace que focalices mucho más”, explica. Ahora asegura que planifica mejor el suhur (antes del amanecer) y el iftar (al romper el ayuno).

En su jornada laboral no nota “ningún bajón”, aunque los primeros días siente hambre a media mañana y media tarde “como un recordatorio”. “No afecta a mi concentración, no se produce ninguna sensación ni de hibernación, ni de estar medio grogui”, aclara. Para él, el Ramadán implica “un componente mínimo de sacrificio” y una oportunidad para practicar “la disciplina, la templanza y el ayuno de pensamiento y acción negativos”.

En el ámbito deportivo, el reto también existe. “Es un periodo que trastoca su bioritmo diario, pero se puede mantener el rendimiento con ajustes en la programación del entrenamiento y con estrategias a nivel de nutrición”, explica el preparador físico de la selección de Marruecos, Eduardo Domínguez.

“Hay que tener cuidado sobre todo los primeros días porque es un cambio brusco: cuidado con las cargas de entrenamiento, vigilar la alimentación y prestar más de atención con controles diarios de peso, de niveles de hidratación, de percepción de bienestar … Suele ser un periodo donde la gente está un poquito más enfadada”, añade.

Aun así, concluye: “Hoy en día los staff tienen en cuenta todo esto para que el jugador pueda entrenar y rendir sin ningún riesgo de lesión”.

En definitiva, salir una hora antes durante el Ramadán en España es posible, pero siempre mediante acuerdo con la empresa. La clave, según coinciden sindicatos y trabajadores, está en la flexibilidad y el entendimiento para compatibilizar el ejercicio de la libertad religiosa con las obligaciones laborales.