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Cuáles son las tres carreras universitarias que no hay que estudiar según la inteligencia artificial

La IA de OpenAI, ChatGPT aconseja a los futuros profesionales que elijan carreras con alta demanda laboral y altos sueldos, y que eviten las que se están viendo más afectadas por la automatización.

Varios alumnos en clase
Varios alumnos en clase |Envato
Francisco Miralles
Fecha de actualización:
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La decisión de qué Grado estudiar sigue siendo una de las más importantes para miles de estudiantes que se preparan para la EvAU y buscan una plaza universitaria en España. A la hora de elegir, pesan la vocación, la tradición familiar y, cada vez más, la empleabilidad y el salario.

En este sentido, la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una herramienta habitual para comparar salidas profesionales, detectar tendencias y anticipar qué tareas se están automatizando. No porque tenga la verdad absoluta, sino porque puede cruzar información de mercado y patrones de contratación a gran velocidad.

Y esa velocidad importa. Informes internacionales (como el emitido por el World Economic Forum) advierten de que los perfiles administrativos y de apoyo de oficina figuran entre los que podrían caer con más fuerza en número de puestos por el avance de la automatización. Por otro lado, en áreas como finanzas y reporting, la implantación de IA en empresas españolas se acelera y se prevé que alcance a la gran mayoría en pocos años.

Sobre la respuesta a cuáles son las carreras universitarias que no se deberían estudiar, hay que decir que no hay una respuesta clara o definitiva. Es decir, que se trata de una orientación basada en tendencias y, sobre todo, en el riesgo de que los primeros empleos sean más rutinarios y más sustituibles por un software de automatización o por una IA. En otras palabras, aquellas tareas que sean predecibles y repetitivas serán las que puedan verse más afectadas.

Las tres carreras universitarias que no se deberían estudiar según la IA

Cuando se utiliza la Inteligencia Artificial para preguntar por salidas profesionales o sueldos, el resultado depende de los datos que se le aporten y del enfoque. Por eso, para obtener una respuesta útil, hay que contextualizar con el estado actual del mercado laboral, el ritmo de adopción tecnológica y el tipo de tareas que hacen los perfiles junior.

Además, hay que recordar que el salario medio se ha entrechado con la reciente subida del salario mínimo interprofesional a los 1.221 euros mensuales, situándose este en los 2.385,6 euros, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que explica por qué muchos titulados buscan grados con mayor margen de crecimiento.

Con esta base, estas son tres titulaciones que la IA suele señalar como más expuestas si se estudian sin especialización clara.

Administración y Dirección de Empresas (ADE)

Administración y Dirección de Empresas (ADE) aparece en muchas respuestas como un Grado demasiado generalista para competir en un mercado que premia la especialización. La dificultad no es el título en sí, sino salir al mercado con un perfil “de todo un poco” y acabar optando a puestos de apoyo operativo, donde la automatización avanza rápido.

En la práctica, la recomendación suele ser convertir ADE en un perfil con apellido. Datos, analítica, procesos, finanzas corporativas, producto digital o marketing orientado a rendimiento. No es casual que las empresas busquen perfiles con dominio de herramientas y análisis, y que la transformación digital esté empujando inversión y proyectos en banca y finanzas.

Finanzas y Contabilidad

Finanzas y Contabilidad ha sido durante años una apuesta segura porque todas las empresas necesitan controlar cuentas, impuestos y cierres. El problema es que una parte creciente del trabajo base se está automatizando, desde conciliaciones y reportes hasta tareas repetitivas de contabilidad y planificación.

En España, estudios sectoriales apuntan a una adopción muy rápida de la IA en reporting e información financiera, con previsiones de implantación masiva en los próximos tres años. Y en auditoría, el propio Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas analiza cómo estas herramientas ya se están incorporando a procesos del sector y cómo crecen las preocupaciones por sesgos y errores, un factor clave para entender por qué cambiarán las funciones junior.

La salida no suele ser “evitar” el área, sino enfocarla. Big Data aplicado a finanzas, control interno, riesgos, cumplimiento, consultoría y gobierno del dato, que son ámbitos donde el criterio humano y la responsabilidad siguen pesando.

Derecho

Derecho es una carrera con demanda estructural, y seguirá siendo necesaria. Pero la IA tiende a advertir de una cuestión concreta, muchas tareas habituales de un despacho en niveles iniciales son repetitivas y documentales, y por tanto se prestan a automatización.

De hecho, en el sector legal se habla cada vez más de herramientas de IA para revisión documental, generación de escritos y gestión de expedientes, y el debate se centra en cómo se integra la tecnología con garantías y cumplimiento normativo. Por eso, la recomendación suele ir hacia especialidades con más recorrido, como protección de datos, ciberseguridad, nuevas tecnologías, compliance y regulación digital.

La conclusión que deja la IA no es que estas carreras “no sirvan”, sino que estudiar cualquiera de ellas sin una orientación clara puede llevar a competir en el tramo de empleo más automatizable. En 2026, la diferencia la marca el enfoque, la especialización y la capacidad de trabajar con tecnología, no solo al margen de ella.