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Un propietario denuncia que es injusto pagar la calefacción que consumen otros vecinos y pide individualizar los contadores: la junta vota en contra

Asegura que el sistema colectivo de calefacción a gas genera facturas opacas e injustas y propone individualizar el consumo porque considera inaceptable pagar el calor de otros.

Un hombre con frio revisando la factura de calefacción
Un hombre con frio revisando la factura de calefacción |Envato Lab
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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En muchos edificios antiguos, los sistemas de calefacción centralizada y la facturación colectiva han sido la norma durante décadas. Si bien estos modelos facilitan la gestión del suministro, también pueden generar desequilibrios en lo que cada residente paga respecto a lo que realmente consume. Y esta es justo la queja del propietario de una vivienda en una comunidad de vecinos francesa, quien considera que la forma actual de facturar la calefacción a gas es injusta, poco transparente y derrochadora, y busca cambiarla.

El edificio donde vive Fabien, de cinco plantas y construido en la década de 1960, utiliza un sistema de calefacción central con facturación colectiva, un método que usan desde que se construyó el edificio. Sin embargo, este propietario está harto de este fórmula, ya que considera que “quienes gastan mucha calefacción a veces pagan menos que quienes intentan ahorrar”

Así lo ha explicado en unas declaraciones a La Dépêche, recogidas por Figaro Inmobiler, donde manifiesta que este edificio no hay forma de que cada vecino pueda ajustar o controlar su propio consumo, ni tampoco renunciar al sistema colectivo completamente opaco, por lo que siente que “no quiero pagar por los demás”.

Se puede facturar por consumo individual

La normativa francesa contempla soluciones para estos casos. Un decreto del 22 de mayo de 2019 prevé que los edificios residenciales con sistemas de calefacción central deben estar equipados con contadores individuales que permitan medir el consumo de calefacción de cada apartamento. En su defecto, pueden instalarse repartidores de costes de calefacción, dispositivos que individualizan el consumo y permiten lecturas remotas del uso efectivamente realizado.

Para Fabien, estos sistemas son una forma de corregir la injusticia actual, ya que permiten que cada vecino pague en función de su uso realfomentando además la reducción del consumo y evitando el despilfarro energético.

A pesar de la existencia de soluciones legales, la propuesta de este propietario no fue bien recibida entre sus vecinos. Él mismo pagó por contratar a un experto que explicara las ventajas de instalar contadores individuales, y presentó la idea formalmente en reunión de comunidad, pero la junta general rechazó su sugerencia.

La oposición radica, entre otras cosas, en los costes y la complejidad percibida de instalar estos sistemas. Como señalan investigaciones recogidas por el medio, aunque los contadores individuales o los repartidores de coste buscan garantizar la equidad, su implementación puede ser complicada y los elevados costes de alquiler o instalación disuaden a muchos propietarios.

Obligación legal y posibles sanciones

El mismo decreto establece que la medición individual de los gastos de calefacción es obligatoria en edificios con calefacción centralizada compartida, salvo que la comunidad de propietarios demuestre incapacidad técnica para instalar los aparatos necesarios. Si una inspección oficial determina que la instalación sí es técnicamente viable, se puede notificar formalmente a la comunidad para que cumpla con la normativa en un plazo establecido.

Si la comunidad no responde en un mes o se niega a actuar, la ley contempla sanciones de hasta 1.500 euros anuales por cada vivienda hasta que se cumpla con la obligación de individualizar los consumos.

Este vecino, por tanto, no se rinde, y es que está convencido de que la instalación de contadores individuales es la vía más equitativa para gestionar el consumo de calefacción en edificios antiguos como el suyo. Afirma que, aunque reconoce que “habrá ganadores y perdedores, y entiendo que algunos copropietarios duden en dar el paso”, la solución es la más justa para todos.