Muchas amas de casa han dedicado toda o gran parte de su vida al cuidado del hogar y de la familia, un trabajo que no cotiza a la Seguridad Social. Por eso, en muchos casos no han podido reunir los años necesarios para acceder a una pensión contributiva de jubilación. En estos casos, la Seguridad Social contempla la pensión no contributiva de jubilación, destinada a quienes no han cotizado nunca o no lo han hecho el tiempo suficiente, y cuya cuantía íntegra puede alcanzar en 2026 los 8.803,20 euros anuales, aunque el importe final depende de los ingresos y de la unidad de convivencia.
Las pensiones no contributivas son una prestación económica destinada a las personas que no han cotizado nunca o no lo han hecho el tiempo suficiente para acceder a una pensión contributiva. Estas prestaciones se encuentran reguladas en los artículos 363 a 373 de la Ley General de la Seguridad Social. Se trata de una ayuda económica dirigida a personas mayores de 65 años o a aquellas con una discapacidad igual o superior al 65% que carecen de ingresos suficientes.
Conviene aclarar que esta pensión no es exclusiva de las amas de casa, aunque también pueden acceder a ella si cumplen los requisitos, ya que su finalidad es garantizar unos ingresos mínimos. Además, en 2026 estas pensiones se han revalorizado un 11,4%, una subida por encima a la aplicada con carácter general a las pensiones contributivas, tal y como recoge el Real Decreto-ley 3/2026, en línea con el nuevo sistema de actualización impulsado tras la reforma aprobada bajo el Real Decreto 2/2023.
Cuantías
La cuantía de la pensión no contributiva depende de las rentas del solicitante y, en su caso, de los ingresos de la unidad económica de convivencia. En 2026, la cuantía íntegra de esta prestación es de 8.803,20 euros anuales, lo que equivale a 628,80 euros al mes en 14 pagas. Por su parte, la cuantía mínima es del 25% de ese importe, es decir, 2.200,80 euros al año o 157,20 euros mensuales en 14 pagas.
| Pensión no contributiva | Cuantía mensual* | Cuantía anual |
|---|---|---|
| Íntegra | 628,80 € | 8.803,20 € |
| Mínima (25%) | 157,20 € | 2.200,80 € |
Cuando en una misma unidad de convivencia hay más de un beneficiario que cobre la pensión no contributiva, la cuantía de cada uno se reduce. De esta forma, si hay dos beneficiarios, cada uno percibe 7.482,72 euros al año (534,48 euros al mes en 14 pagas) y si hay tres beneficiarios, cada uno cobra 7.042,56 euros anuales (503,04 euros mensuales).
Además, si la persona beneficiaria tiene rentas personales superiores al 35% de la cuantía íntegra anual de la pensión, es decir, por encima de 3.081,12 euros en 2026, la prestación se reduce en función de ese exceso. En cualquier caso, la cuantía a percibir nunca puede ser inferior al 25% de la pensión íntegra, fijado en 2.200,80 euros al año.
Requisitos
Para acceder a la pensión no contributiva de jubilación, la Seguridad Social exige cumplir tres requisitos básicos, que son la edad, la residencia legal en España y la carencia de ingresos suficientes. En primer lugar, es necesario haber cumplido los 65 años. Además, la persona solicitante debe residir en territorio español y haberlo hecho durante un periodo de diez años entre la fecha en que cumplió los 16 años y la del devengo de la pensión, de los cuales dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud. Por último, carecer de ingresos superiores a los 8.803,20 euros anuales, aunque esta cuantía puede variar si se convive con otros familiares en la misma unidad económica.

