En medio de varios conflictos, tales como la guerra de Irán, la guerra entre Ucrania y Rusia o las tensiones en Oriente Medio, es inevitable que los ciudadanos se empiecen a preguntar qué deben hacer en caso de emergencia. Ya no solo por las guerras que están activas, sino que los españoles vienen tienen miedo también a otra clase de emergencia después de pasar por el confinamiento del COVID-19 o por el apagón eléctrico de 2025. De ahí que muchos ya sepan que ante algunos tipos de emergencia no conviene perder tiempo buscando objetos personales, o que pueden incluso quedar inhabilitadas las comunicaciones o la electricidad y por tanto el pago mediante medios electrónicos, derivando en la necesidad de tener dinero en efectivo en ese momento para subsistir temporalmente.
De ahí asalta la duda de si es conveniente tener dinero en metálico en casa o no. De hecho, algunos países como Suecia ya han recomendado hacerlo de cara a una posible crisis a nivel global. Pero, ¿y los expertos o los bancos?, ¿recomiendan hacerlo?
El banco de Suecia recomienda tener dinero en efectivo
La incertidumbre global y las tensiones geopolíticas siguen creciendo y sus efectos ya se ven, especialmente en los combustibles como el petróleo que no paran de subir su valor. Esto está llevando a muchos países a prepararse para el actual panorama e incluso para escenarios peores aún. En este contexto, el dinero en efectivo vuelve a tener protagonismo. Suecia, uno de los países más digitalizados en pagos, ha aconsejado a su población guardar efectivo en casa para poder actuar ante una posible emergencia.
El Riksbank, banco central sueco, sugiere que cada persona disponga de unas 1.000 coronas suecas (algo más de 90 euros). Aunque no se trata de una cantidad elevada, puede ser suficiente para afrontar necesidades básicas durante un periodo corto.
Según la entidad bancaria sueca, lo ideal es contar con efectivo suficiente para cubrir aproximadamente una semana de gastos esenciales, lo que ha despertado inquietud entre algunos expertos económicos por la posible fragilidad de los sistemas digitales de pago. Uno de los que ya lanzan cuestiones al aire en este sentido es Santiago Niño Becerra, catedrático y especialista económico reconocido en España, que ha querido reflexionar sobre la recomendación de Suecia de tener efectivo en casa.
"Recordarán el gran apagón del 28 de abril del 2025 en España. Entonces se recomendó lo mismo: que las personas, las familias, tuvieran una cantidad de dinero físico para hacer frente a posibles emergencias semejantes. Si ahora en Suecia se recomienda esto ¿Se baraja la posibilidad de un gran apagón, sea por un fenómeno eléctrico o por un ciberataque? Porque si hasta ahora las autoridades han visto bien el desuso progresivo del dinero fiduciario, ¿por qué volver a él?", se cuestiona Niño Becerra.
Además, desde el propio entorno financiero insisten en esta medida preventiva:
“El Riksbank recomienda que todos los hogares mantengan en casa una suma de 1.000 coronas suecas en efectivo por adulto. Esta cantidad debe considerarse como referencia y está destinada a cubrir una semana de compras esenciales. Los hogares pueden necesitar más o menos efectivo disponible, dependiendo del número de personas en el hogar o de sus necesidades específicas. Siempre que sea posible, se recomienda a los hogares mantener efectivo en varias denominaciones”, advierte en un comunicado.
Una solución ante fallos digitales y emergencias
El banco central sueco ha subrayado que esta recomendación no solo responde a posibles catástrofes o conflictos, sino también a fallos en los sistemas digitales de pago. En este sentido, aconseja contar también con tarjetas físicas y el PIN, ya que pueden funcionar incluso sin conexión.
“El acceso a diferentes métodos de pago mejora la capacidad de las personas para realizar pagos en caso de interrupciones temporales, crisis y, en el peor de los casos, guerra”, ha advertido el Riksbank.
Con estas medidas, Suecia pretende reducir riesgos y garantizar la capacidad de respuesta de los ciudadanos en situaciones críticas. Una línea que también sigue el Banco Central Europeo (BCE), que ha emitido recomendaciones similares para otros países.
Qué recomienda el BCE al respecto
El Banco Central Europeo aconseja disponer de entre 70 y 100 euros por persona en efectivo, una cantidad que permitiría cubrir gastos básicos como alimentación, medicamentos o transporte durante unas 72 horas.
El organismo recuerda que el dinero en metálico tiene una ventaja clave: sigue siendo útil incluso en apagones o ciberataques. Como ejemplo, mencionan el apagón de abril, cuando los pagos electrónicos se desplomaron (un 54% en facturación electrónica y un 42% en uso de tarjetas), mientras que el efectivo continuó utilizándose en los comercios abiertos.
En caso de emergencia, los expertos recomiendan destinar ese dinero a productos esenciales como alimentos, medicamentos, transporte, artículos de primeros auxilios o servicios urgentes. También el combustible suele ser prioritario, especialmente en situaciones de crisis energética.
En definitiva, contar con efectivo en casa se ha convertido en una medida básica de prevención, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y posibles interrupciones de los sistemas habituales.

