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Marc Vidal, inversor: "No es que España gaste poco, es que gasta sin decidir qué futuro quiere financiar"

El analista advierte de que el blindaje de las pensiones y la falta de presupuestos devoran la inversión en el futuro del país.

El economista en una de sus intervenciones radiofónicas.
Marc Vidal, inversor |COPE.
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
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El inversor y analista económico Marc Vidal ha denunciado en la sección Salida de emergencia de 'Herrera en COPE' que la estructura del gasto público en España está "heredada y bloqueada".

Según Vidal, el aumento de la recaudación fiscal y el crecimiento del empleo no se traducen en mejores servicios públicos porque el sistema prioriza los compromisos del presente, como las pensiones indexadas, frente a la inversión estratégica, reduciendo la inversión del PIB del 5% al 3% actual.

“El PIB crece por encima de la media europea y el empleo marca máximos, pero las listas de espera se alargan, se acumulan retrasos estructurales, las infraestructuras se deterioran y a la vivienda pues se aleja cada vez más de la clase media”, señala el experto. 

Un sistema indexado, pero “sin rumbo”

Vidal ha explicado a Carlos Herrera que, pese a que el PIB crece y el empleo marca máximos, la calidad de los servicios públicos, listas de espera, infraestructuras y justicia, se deteriora de forma estructural. 

Para el analista, el problema reside en que una proporción creciente del gasto estatal está "blindada", especialmente en lo que respecta a las pensiones, lo que convierte gastos que deberían ser puntuales en estructurales.

"El presupuesto prorrogado se ha convertido en una inercia que solo reproduce el pasado en lugar de construir el futuro", ha señalado Vidal. Esta parálisis presupuestaria impide, a su juicio, que el Estado plantee una estrategia de crecimiento robusta, limitándose a recaudar mediante instrumentos heredados mientras el barco navega "sin rumbo".

El peso de la demografía en las cotizaciones

El envejecimiento poblacional actúa como un amplificador de este problema, elevando el gasto en sanidad, dependencia y, sobre todo, en la partida de pensiones. Vidal subraya que España está ejecutando una "redistribución intergeneracional regresiva", donde las cotizaciones de la población activa financian un sistema que apenas invierte en su propio porvenir.

"La población financia un sistema que invierte cada vez menos en su futuro porque se lo come el presente", ha afirmado el inversor.

A este escenario se suman incentivos políticos ligados al ciclo electoral y un crecimiento poblacional basado en la inmigración que, sin una inversión proporcional en servicios, acaba degradando las prestaciones públicas para todos.

Del capital público al consumo de recursos

El análisis de Marc Vidal concluye que España ha pasado de invertir el 5% del PIB al 3% actual, incluso contando con la llegada de los fondos europeos. Esto supone que el país no está acumulando capital público, sino consumiéndolo.

Para el experto, el riesgo no es solo la falta de recursos, sino la ausencia de una decisión política sobre qué modelo de país se quiere financiar. Sin unos presupuestos aprobados que actúen como herramienta estratégica, el sistema se vacía por dentro, sustituyendo la capacidad de crecimiento por una inercia de gasto que compromete la sostenibilidad a largo plazo.